Karzai promete luchar contra la corrupción y tiende la mano a los talibanes

El presidente Hamid Karzai prometió el martes que su futuro gobierno se esforzará en erradicar la corrupción y tendió la mano a los talibanes, en su primera declaración después del anuncio de su reelección como jefe de Estado de Afganistán.

El presidente Hamid Karzai prometió el martes que su futuro gobierno se esforzará en erradicar la corrupción y tendió la mano a los talibanes, en su primera declaración después del anuncio de su reelección como jefe de Estado de Afganistán.Karzai, confrontado a una crisis de legitimidad tras las elecciones calamitosas (primera vuelta empañada por fraudes masivos en su favor y fuerte abstención, a lo que se agregó la anulación de la segunda vuelta tras el retiro de su adversario, Abdulá Abdulá), presentó las grandes líneas de su programa de gobierno."Vamos a tratar de llevar la paz a todo el país lo antes posible. Instamos a nuestros hermanos talibanes a que vuelvan a Afganistán y para ello pedimos la ayuda y la cooperación de la comunidad internacional", dijo Karzai en conferencia de prensa.Los talibanes rechazaron inmediatamente la propuesta de Karzai, al que calificaron de "marioneta" de Occidente."La anulación de la segunda vuelta de la elección ha demostrado que las decisiones concernientes a Afganistán son elaboradas en Washington y Londres antes de ser anunciadas en Kabul", estimaron los talibanes en un comunicado difundido en internet."Es sorprendente que aquéllos que hace dos semanas afirmaban que la marioneta Hamid Karzai estaba implicado en fraudes masivos e inaceptables, ahora lo han elegido presidente sobre la base de esos mismo votos fraudulentos y que llegasen de inmediato mensajes de Washington y Londres felicitándolo", agregan los talibanes.Hamid Karzai volvió a poner sobre la mesa la idea de un gobierno de unión nacional.La paz será posible "cuando todos los afganos estén reunidos y hablen con una sola voz, trabajando para reconstruir juntos un gobierno de unión que represente a todos los afganos", prosiguió Karzai, que habló rodeado de sus dos vicepresidentes, el controvertido mariscal Mohamad Qasim Fahim y Karim Jalili.La incógnita ahora es la reacción de Abdulá, que conquistó durante la campaña ("mejor que la mía", reconoció Karzai) el estatuto de principal opositor, y que podría desempeñar un papel político importante.Sometido a las presiones de la comunidad internacional, el presidente prometió luchar contra la corrupción, endémica en este país hasta en las más altas esferas del Estado."Afganistán ha sido ensuciado por la corrupción. El gobierno ha sido ensuciado por la corrupción. Emplearemos todos medios necesarios para erradicar esta mancha", dijo.El gobierno afgano es regularmente criticado por la corrupción que lo gangrena. Aún el martes, el presidente norteamericano Barack Obama había pedido a Karzai más esfuerzos en la lucha contra la corrupción.Karzai evocó también las condiciones de su reelección, anunciada el lunes por la comisión electoral, que invocó el retiro del otro candidato."Esperábamos, y hubiera sido mejor para nuestro país, para el proceso democrático y para nosotros" que Abdulá participara "en la segunda vuelta y que ésta tuviera lugar", dijo Karzai.Abdulá, ex ministro de Relaciones Exteriores, anunció el domingo su retiro, explicando que no había obtenido garantías para que en la segunda vuelta no se produjera el fraude masivo que caracterizó a la primera, en la que hubo que anular una cuarta parte de los votos.Pese a las condiciones lamentables en las que ha sido elegido, el presidente, instalado al frente del país hace ocho años por la comunidad internacional y por las tropas extranjeras que desalojaron a los talibanes del poder, recibió las felicitaciones de los países occidentales que lo apoyan, para los cuales sigue siendo un interlocutor indispensable, el "dirigente legítimo del país", según la Casa Blanca.

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