Irán acusa a Occidente y a Pakistán de estar tras el sagriento atentado

Irán acusó a Estados Unidos, Gran Bretaña y Pakistán de ayudar a los rebeldes sunitas responsables del sangriento atentado que causó el domingo 42 muertos, entre ellos varios comandantes de los Guardianes de la Revolución, la leal guardia de la República islámica y su Guía Supremo.

Irán acusó a Estados Unidos, Gran Bretaña y Pakistán de ayudar a los rebeldes sunitas responsables del sangriento atentado que causó el domingo 42 muertos, entre ellos varios comandantes de los Guardianes de la Revolución, la leal guardia de la República islámica y su Guía Supremo.Irán pedirá a Pakistán que extradite a Abdolmalek Righi, líder del grupo rebelde sunita Jundalá ("soldados de Dios"), declaró el lunes el general Mohammad Alí Jafari, el jefe de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen.Por su parte, el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad pidió durante una entrevista telefónica con su homólogo paquistaní Asif Ali Zardari cooperación para luchar contra los "terroristas", informó la agencia oficial Irna."Irán y Pakistán tienen relaciones fraternales pero la presencia de elementos terroristas en Pakistán es inaceptable y el gobierno paquistaní debe aportar su ayuda para que los criminales sean detenidos lo más rápidamente posible y sancionados", declaró Ahmadinejad.Irán afirma que los miembros de Jundalá encuentran refugio en Pakistán y se infiltran en Irán a partir del territorio paquistaní para llevar a cabo sus operaciones.Abdolmalek Righi reivindicó la responsabilidad del ataque, había afirmado el domingo el fiscal general de Zahedan, capital de la provincia de Sistán-Baluchistán."Hoy, un servicio de inteligencia del país nos ha presentado una nueva prueba que demuestra que el grupo abominable de Abdolmalek Righi tiene lazos directos con los servicios de inteligencia estadounidense, británico y desgraciadamente paquistaní", declaró el general Jafari, citado por la agencia Isna."Sin ninguna duda, este individuo actúa por orden de estos servicios", aseguró, afirmando que responsables iraníes viajarán próximamente a Pakistán "para mostrar estos nuevos documentos".Irán ya había acusado el domingo a Estados Unidos y a Gran Bretaña de implicación en el atentado.El comandante del ejército de tierra de los Guardianes de la Revolución, el general Mohammad Pakpur, había afirmado que los miembros del Jundalá están "entrenados y equipados" por los servicios secretos estadounidenses y británicos.Washington condenó el atentado el domingo y negó cualquier implicación en él.En el atentado suicida del domingo murieron siete comandantes de los Guardianes de la Revolución, entre ellos el general Nur Alí Shushtari -adjunto al comandante del ejército de tierra de este cuerpo- y el general Rajab Ali Mohammad Zadeh, comandante provincial.El grupo Jundalá ha multiplicado en los últimos años las acciones armadas cada vez más espectaculares en Sistán-Baluchistán, provincia situada en la frontera con Pakistán y Afganistán.Abdolmalek Righi dirige este grupo rebelde sunita que reclama una mayor autonomía para la región.Las autoridades iraníes acusan a Jundalá de ser extremistas sunitas, apoyados por los servicios secretos estadounidenses y británicos y por agentes paquistaníes con el objetivo de desestabilizar al poder central.El presidente ruso Dimitri Medvedev envió el lunes una carta de condolencias a Ahmadinejad en la propone a Irán la ayuda de Rusia en la lucha contra el "terrorismo"."La lucha contra la amenaza del terrorismo y del extremismo -de donde quiera que venga- requiere que todos los países unan sus fuerzas", consideró Medvedev.

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