Irak, sereno ante retirada de EEUU pese a carencias de su ejército

Las autoridades iraquíes se mostraron confiadas en la capacidad de su policía y de su ejército para mantener el orden una vez que los soldados estadounidenses se hayan retirado del país, como decidió el presidente Barack Obama, pese a las carencias de sus fuerzas de seguridad."Tenemos confianza en nuestras fuerzas armadas y en nuestros servicios de seguridad para proteger al país y consolidar la seguridad y la estabilidad, y no tememos por Irak si las tropas estadounidenses se retiran", declaró así el jueves el primer ministro, Nuri al Maliki.Obama anunció el viernes la retirada del grueso de los soldados estadounidenses de Irak de aquí a finales de agosto de 2010, dejando una fuerza de 35.000 a 50.000 hombres en el marco de una nueva misión de entrenamiento y equipamiento de las fuerzas iraquíes, de protección del personal estadounidense y de lucha contra el terrorismo.El presidente estadounidense agregó que piensa "retirar todas las tropas estadounidenses de Irak para fines de 2010".El ejército y la policía iraquíes, desmantelados por los estadounidenses tras la invasión de 2003, se fueron formando a partir de cero cuando la insurrección crecía y la violencia confesional devastaba el país.Irak dispone ahora oficialmente de 560.000 policías."No cabe duda de que las fuerzas iraquíes son capaces de asegurar la seguridad del país. Ya las hemos puesto a prueba y son capaces de asumir sus responsabilidades y de hacer frente a las amenazas", declaró a la AFP el portavoz del ministerio de Interior, el general Abdel Karim Jalaf.El ministerio de Defensa, que cuenta con 260.000 soldados, quiere reunir un ejército de 300.000 hombres, dotado con equipamientos modernos, fusiles de asalto M-16 y aviones de caza F-16, cuya adquisición está negociando.Para esta ambiciosa política, el gobierno ha asignado 8.000 millones de dólares a las fuerzas de seguridad, la parte más importante del presupuesto de 2009 (12,6%)."Somos autónomos en muchos aspectos, pero seguimos necesitando ayuda para la vigilancia de las fronteras, el ejército del aire, la marina, los sofisticados dispositivos de contraterrorismo y tenemos que progresar seriamente en materia de servicios secretos", declaró recientemente a la AFP el consejero iraquí para la seguridad nacional, Muafak al Rubaie.Pero los consejeros militares extranjeros son menos optimistas. Según ellos, las carencias logísticas amenazan las capacidades operativas del ejército."Si nos vamos hoy, podrá defenderse pero se disgregará rápidamente", aseguró el comandante australiano John Snell, para quien la cadena de abastecimiento es la prioridad.La inquietud es la misma respecto a la marina iraquí, destruida en 1991 y en vías de reconstrucción. Cuenta con 2.000 hombres y el objetivo es que llegue a los 6.500 de aquí a dos o tres años. Pero difícilmente podrá defender las vitales instalaciones petroleras del país antes de 2011."Será difícil porque hemos empezado de la nada, pero creo que nuestras capacidades mejoran", afirmó un oficial de la marina iraquí, bajo condición de anonimato.En varias de las provincias relativamente apaciguadas, las fuerzas iraquíes han sido apoyadas eficazmente por unos 100.000 miembros de las "Sahwa", ex rebeldes sunitas pagados por el gobierno iraquí, para combatir a Al Qaida.Pero las provincias de Diyala y Nínive, dos bastiones de Al Qaida, siguen siendo fuente de preocupación, pese a las operaciones militares conjuntas con los estadounidenses.

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