Investigan existencia de osario con desaparecidos de dictadura en Paraguay

Expertos paraguayos investigaban el miércoles la existencia de un osario que podría contener restos de desaparecidos durante la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-89), a 500 km al sureste de Asunción, en la frontera con Argentina, dijeron portavoces de la pesquisa a la AFP.

Expertos paraguayos investigaban el miércoles la existencia de un osario que podría contener restos de desaparecidos durante la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-89), a 500 km al sureste de Asunción, en la frontera con Argentina, dijeron portavoces de la pesquisa a la AFP."Según denuncias de los lugareños, militares de la dictadura masacraron allí a unos 50 opositores", afirmó Antonio Palazón, titular de la agrupación humanitaria Tribunal Etico Contra la Impunidad y responsable de la búsqueda.Se trata del lugar conocido como 7 de Agosto, a unos 80 m de las orillas del río Paraná, limítrofe con Argentina, donde fueron localizados dos cuerpos de desconocidos."Uno de ellos presentaba amputaciones de pies y tenía hundida la cara del lado izquierdo, probablemente de un culatazo", explicó.Palazón señaló que el martes debieron viajar al lugar el vicepresidente de Paraguay, Federico Franco, y el presidente del Congreso, Miguel Carrizosa, para observar la excavación científica del segundo cuerpo, pero agregó que las intensas lluvias postergaron el traslado para otra ocasión.Las sospechas de la existencia de un osario con decenas de opositores en ese lugar -que hasta hace un par de décadas era un monte virgen- se remontan a la época de la aniquilación de una guerrilla que se instaló entre 1959 y 1960 para derrocar al fallecido dictador Stroessner.El ex mandamás de Paraguay fue derrocado recién 30 años más tarde, el 3 de febrero de 1989 por un golpe militar que devolvió la democracia al país."Los pobladores, que recién hoy se animan a hablar, nos relatan de una masacre de unos 50 opositores que se aprestaban a cruzar el río Paraná en su fuga hacia Argentina y que fueron emboscados por los militares", relató Palazón.Aclaró que la entidad que preside, "en ningún momento dijo que exista tal cantidad de restos, como publicó la prensa". "Nosotros nos cuidamos de dar certeza para garantizar que el trabajo sea serio", precisó.Destacó además el interés de grupos humanitarios por la zona. "Esa fue la entrada de los guerrilleros del Movimiento 14 de Mayo y también el lugar de salida. De acuerdo con nuestros informantes, ellos regresaban cuando fueron sorprendidos", agregó.Carlos Portillo, ex miembro de la Comisión de la Verdad y comisionado responsable de los casos de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales de la dictadura, dijo a la AFP que "hay mucha cuestión voluntarista y buenas intenciones en los humanistas", pero que no se respetan las técnicas antropológicas."La existencia de 50 cuerpos en una fosa común es una información harto dudosa. Carece de veracidad. Los testimonios que nosotros hemos recogido de familiares y sobrevivientes nos dicen que lo máximo que podríamos encontrar en una fosa colectiva es de 20 restos, no más", enfatizó.El especialista criticó el hecho de que no se recurra a profesionales para realizar las comprobaciones."La exhumación es una oportunidad única e irrepetible. Nunca más se los puede poner en su posición original. Mucha gente busca protagonismo y no respeta la técnica antropológica", sentenció.

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