Informe reveló que más jóvenes musulmanes ingieren alcohol a escondidas

Musulmanes británicos se preparan para celebrar el mes del Ramadán, al tiempo que son cada vez más los jóvenes musulmanes que le dan la espalda a las reglas del Islam, rechazando la prohibición a beber alcohol.

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Informe reveló que más jóvenes musulmanes ingieren alcohol a escondidas

Para su religión, Mohamed es un pecador. Es por eso que esconde su rostro. ¿Cuál es el pecado? El alcohol.

Mohamed es musulmán. Llegó a Londres de Marruecos hace un año, y a pesar de que el Corán lo prohíbe, se bebe un par de tragos por semana. Dice que lo ayuda a integrarse.

"(Antes) yo sentía que no era igual a los demás, ellos reían y yo estaba serio. Ahora no bebo para reír, pero sí lo hago para integrarme. Me siento mal cuando lo hago, pero tengo que hacerlo",  dice 'Mohamed' (alias), un musulmán bebedor de 26 años.

Hora de los rezos en una mezquita en el norte de Londres. Hoy las enseñanzas giran en torno a los riesgos del alcohol.

Los líderes creen que aquí nadie bebe, aunque admiten que es difícil para los musulmanes más jóvenes.

"Algunos de nuestros jóvenes han desarrollado una doble personalidad. Cuando están en sus casas actúan tal como pretenden sus padres, pero una vez que salen, no sabemos dónde van. Mantienen sus relaciones muy confidenciales", comenta el Dr. Hassan Alkatib, Titular del Finsbury Park Muslim Welfare Centre.

Un reciente estudio reveló que el número de borrachines musulmanes está en alza.

Los pakistaníes y los bangladesíes lideran la lista. Uno de cada diez admite haber bebido en el último año, una figura que duplica la de hace cuatro años.

Y por la estigmatización, las autoridades sostienen que lo mantienen en secreto.

"Frecuentemente la gente con raíces musulmanas no tiene personas en sus familias a las que acudir, alguien con experiencia para tratar el tema del alcohol con ellos", asegura James Cleverly, de la oficina de la Juventud de la Alcaldía de Londres.

La prohibición de fumar en espacios públicos profundizó el problema.

Los musulmanes se juntaban a conversar junto a una pipa de agua, pero los bares de shisha están cerrando. Lo que los deja con pocas opciones y no les queda otra que acudir a bares o pubs donde la tentación del alcohol es muy fuerte.

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