Inauguración de torre más alta del mundo marca final de una época en Dubái

La inauguración a principios de enero de Burj Dubái, la torre más alta del mundo, marcará el final de una época en el hasta ahora faraónico Emirato, donde cientos de proyectos han sido suspendidos por la crisis financiera.

La inauguración a principios de enero de Burj Dubái, la torre más alta del mundo, marcará el final de una época en el hasta ahora faraónico Emirato, donde cientos de proyectos han sido suspendidos por la crisis financiera.El derrumbamiento de los precios inmobiliarios y una débil demanda ya habían disuadido a los promotores de planificar nuevos proyectos, incluso antes del anuncio del 25 de noviembre de un pedido de moratoria de seis meses para el pago de la deuda del conglomerado público Dubai World.La crisis "no va mejorar la confianza de los inversores", afirmó Matthew Green, subdirector de la agencia inmobiliaria CB Richard Ellis, al estimar que los alquileres de las oficinas bajaron en un año un 55% en el centro de Dubái y el 67% en los barrios de los suburbios.Burj Dubai, un rascacielos de más de 800 metros de altura, es el elemento central de un gigantesco proyecto de 20.000 millones de dólares para un nuevo barrio, "Downtown Burj Dubai", que incluye Dubai Mall, el centro comercial más grande de Oriente Medio con unos 1.200 comercios y 30.000 apartamentos.Su promotor, Emaar, anunció que la inauguración, incialmente prevista en 2008, tendría lugar el 4 de enero de 2010.Esta fecha marca el cuarto aniversario de la ascensión al poder del soberano de Dubái, jeque Mohamed ben Rached Al Maktum, artífice del fenomenal desarrollo de este emirato que se ha transformado de modesto puerto en ciudad futurista en algunas décadas.Emaar no ha revelado el número de alquileres arreglados para los 160 pisos de la torre en construcción desde 2004 y que debe albergar un hotel Armani, decorado por la línea de muebles del célebre estilista italiano.Un proyecto de fusión con Dubai Holding, anunciado en junio, sugiere que la compañía no goza de buena salud financiera.Esta sensación fue confirmada por la agencia de calificación financiera Standard and Poor's Corp, que redujo las notas de emisor de deuda de seis compañías gubernamentales del emirato de Dubái, entre ellas Emaar.Pero a pesar de la crisis, Dubái sigue siendo una ciudad con múltiples atracciones como Palm Jumeirah, la isla artificial en forma de palmera frente al emirato, con sus lujosas residencias, algunas de las cuales aparentemente fueron compradas por David Beckham o Brad Pitt.Najeel, el promotor de Palm Jumeirah, la isla artificial en forma de palmera frente al emirato que posee lujosas residencias, había suspendido otros dos proyectos similares mucho antes del anuncio de las dificultades financieras de Dubái.Si bien el trabajo continúa en decenas de proyectos mucho más modestos -en general inmuebles en su última fase de construcción-, las obras faraónicas como Burj Dubai y Palm Jumeirah pertenecen ahora a una época pasada.En ese sentido, "The World", un conjunto de islas con la forma del planisferio que tenía que ser construido frente a Dubái, no es por ahora más que bancos de arenas en las aguas del Golfo.

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