Hispano fallecido en Afganistán

La familia del Sargento de Infantería de Marina está en espera del cuerpo de su hijo y hermano para enterrarlo en el Cementerio de Arlington.

Fallece en accidente vial hermano de estrella deportiva Fallece en accidente vial hermano de estrella deportiva

Fallece en accidente vial hermano de estrella deportiva

Para el Sargento de Infantería de Marina Ronald Rodríguez, de 26 años de edad, la vida fue corta, pero, de acuerdo a su madre, vivida con intensidad, pasión, y valentía. Rodríguez falleció el pasado lunes a causa de una bomba en Afganistán, donde llevaba apenas tres semanas. “Tenía un corazón muy noble, sensible. El se podía desmoronar, no podía ver a alguien llorando…Era una persona bien sencilla. Llegaba a una meta y ya tenía la siguiente”, dijo la madre del joven.

Rodríguez vino con sus padres, Francisco y María Rodríguez y sus hermanos de su tierra natal, Bolivia, cuando tenía dos años. Empezó su carrera militar apenas salió del colegio y aunque sus padres, que trabajan en banquetearía en el área, estaban preocupados por el riesgo que ésta implicaba respetaron su decisión. Rodríguez antes de ser enviado a Afganistán, había ido a Iraq dos veces, en el 2003 y 2004. Su familia dice que la segunda vez que fue a Iraq sufrió un atentado del que quedo inconsciente por algún tiempo y por el que perdió la escucha en un oído. Al volver de esa misión, en la que además se ganó un corazón purpura que es una medalla que se le otorga a los soldados heridos en combate, su mamá dice que lo noto un poco traumatizado por las experiencias vividas, razón por la que viajó a Bolivia a pasar tiempo con su familia—a los que dejo anonadados con sus historias. “Todo el tiempo se demostró orgulloso del uniforme que llevaba puesto y de la causa”, dijo su madre.Rodríguez dejó un hijo, Diego Alejandro de 4 años de edad, y al hijo de su pareja al cual él consideraba como propio. Su mamá recuerda que alguna vez le pidió a Rodríguez que se retirara de militar porque ella no quería que su nieto creciera sin su padre.“Cuando mi nieto crezca y la historia diga el objetivo y la razón de estas guerras, si ha sido justa o se ha logrado algo quizás mi nieto va sentirse orgulloso y va a decir—mi padre ha sido un héroe y a formado parte de esta historia”, dijo la señora Rodríguez. En los ocho años como infante de marina, Rodríguez se ganó más de una docena de reconocimientos por su servicio. Su madre lo recuerda con afecto. “Donde sea que él este quiero que se sienta que yo estoy así como él, con la frente en alto, a su lado, y siempre respetando la decisión que él tomo. Como madre me duele mucho, pero lo acepto, y gracias a Dios tengo un nieto en el que lo vamos a ver crecer de nuevo”

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