Gran Bretaña sigue contra todo pronóstico sumida en una profunda recesión

Gran Bretaña continúa sumida en una larga y profunda recesión, tras sufrir contra todo pronóstico una nueva contracción de su economía en el tercer trimestre, otro golpe para el amenazado gobierno a sólo meses de las elecciones generales.

Gran Bretaña continúa sumida en una larga y profunda recesión, tras sufrir contra todo pronóstico una nueva contracción de su economía en el tercer trimestre, otro golpe para el amenazado gobierno a sólo meses de las elecciones generales.La maltrecha economía británica cayó un 0,4% entre julio y septiembre en relación a los tres meses anteriores y un 5,2% interanual, según las primeras cifras publicadas este viernes por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).Aunque este -0,4% supone una mejoría en relación con el trimestre anterior (-0,6%), contradice las previsiones unánimes de los analistas, que apostaban en promedio por un crecimiento del 0,2% convencidos de que Gran Bretaña seguiría con tres meses de retraso los pasos de Francia, Alemania y Japón, las grandes economías que ya salieron de la recesión.Con este sexto trimestre consecutivo en negativo, el período más largo de contracción desde que la ONS empezó a recopilar los datos del Producto Interior Bruto (PIB) en 1955, la economía británica suma ya una caída del 5,9% desde que entró en recesión en el segundo trimestre de 2008.Los analistas no ocultaron su decepción. "El PIB del tercer trimestre es horrible y no hay ninguna noticia positiva en el informe", declaró el experto del banco ING, James Knightley, quien estimó que la británica podría ser la única gran economía que se ha contraído en el tercer trimestre de 2009.Para Howard Archer, principal economista de IHD Global Insight, estos datos "son una verdadera bomba y desesperadamente decepcionantes".La noticia en todo caso son un duro golpe para el gobierno con vistas a las elecciones generales, previstas a más tardar en junio, cuando todos los sondeos auguran una derrota del laborismo del primer ministro Gordon Brown ante los conservadores de David Cameron.El ministro de Finanzas, Alistair Darling, trató de desdramatizar la situación este viernes recordando que siempre había dicho que el crecimiento regresaría "a final de año, como confirmó mi presupuesto"."Nos enfrentamos a la peor crisis financiera mundial y a la peor recesión en 60 años. Siempre dijimos que permanecíamos cautos debido al alto grado de incertidumbre económica", agregó el ministro, justificando el mantenimiento de las ambiciosas y onerosas medidas anti-crisis adoptados en el último año.Pero el conservador que espera sucederle en 2010 en esa cartera, George Osborne, indicó que estos datos "profundamente decepcionantes" confirmaban que el plan del gobierno "no había funcionado"."Ahora sabemos que el plan de Gordon Brown para salir de la crisis no ha funcionado y esta noticia ha destruido la afirmación laborista de que Gran Bretaña estaba mejor situada que otros países para capear el temporal", afirmó Osborne pidiendo un "cambio urgente de liderazgo económico".En este contexto, la previsión oficial de contracción de 3,5% para 2009 parece cada vez más inalcanzable.El gobierno "probablemente deberá revisar a la baja su estimación", incluso en el caso de un leve crecimiento en el último trimestre, opinó el principal economista de CEBR, Charles Davis, estimando que eso "tendrá implicaciones en el empeoramiento del estado de las finanzas públicas".Y las perspectivas no son mucho más halagüeñas para 2010."Ahora parece poco probable que la economía crezca más de 1% como máximo el año que viene", declaró Vicky Redwood, economista de Capital Economics, para quien "la recuperación será un proceso largo y lento".

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