Gobierno afgano: presidente Karzai vuelve a recurrir al clientelismo

El segundo intento del presidente afgano Hamid Karzai de lograr la aprobación parlamentaria de su gobierno puso de manifiesto un retorno al clientelismo, con la presencia de ministros de poca experiencia recompensados por el apoyo brindado durante la elección presidencial.

El segundo intento del presidente afgano Hamid Karzai de lograr la aprobación parlamentaria de su gobierno puso de manifiesto un retorno al clientelismo, con la presencia de ministros de poca experiencia recompensados por el apoyo brindado durante la elección presidencial.Reelecto el 2 de noviembre al término de un largo proceso electoral que había comenzado en agosto y estuvo marcado por fraudes masivos, Karzai ya había presentado una primera lista de 24 ministros que fue rechazada en su mayoría por los diputados afganos, que sólo ratificaron siete nombres.El sábado, Karzai presentó una nueva lista de 18 ministros que la Wolesi Jirga (parlamento afgano) debe estudiar esta semana, antes de pronunciarse sobre cada nombre propuesto por el presidente.La lista incluye los 17 ministerios rechazados la semana pasada y la cartera de Relaciones Exteriores.La nueva lista propone a tres mujeres para las carteras de Condición Femenina, Salud Pública y Minusválidos, contra una sola en el gobierno saliente.El presidente optó por recompensar a los partidos que lo apoyaron en la primera vuelta de la presidencial el 20 de agosto pasado, señaló el analista Harun Mir."Karzai quiere sobrevivir y su sobrevivencia pasa por una ausencia de oposición organizada, por lo tanto nadie fue olvidado en los grupos y partidos tradicionales", agregó Mir.En el poder desde fines del 2001, Karzai nunca constituyó un partido propio, pero la oposición tampoco está organizada, explicó Mir."La mayoría de las personas propuestas son desconocidas para el pueblo afgano", dijo Mir, que destacó que varios de ellos están vinculados a jefes de guerra y a pequeños partidos políticos que apoyaron a Karzai en la campaña electoral.Harun Mir pone como ejemplo a Zarar Ahmad Muqbel, propuesto para el ministerio de lucha contra la droga."Demostró que era flojo cuando estuvo en el ministerio del interior. Fue un ministro flojo en el pasado y no espero que sea mejor en este nuevo puesto", comentó Mir.Muqbel fue ministro del Interior hasta fines del 2008, cuando fue reemplazado por Mohammad Nahif Atmar a pedido de los occidentales."Muqbel fracasó completamente en su puesto", insiste por su lado un responsable de la ONU en Afganistán.En la nueva lista de ministros figuran una personalidad ligada al temido jefe de guerra uzbeko Abdul Rashid Dostam, dos vinculadas al ex presidente Burhanuddin Rabbani y varias a Hajo Mohammad Mohaqeq, líder de las milicias de la etnia Hazara."Cuando se ven los vínculos que algunos tienen con los jefes de guerra, los partidos islámicos o viejos estafadores, se tiene la sensación de un retorno a la época en que se recompensaba a los suyos con un empleo lucrativo en el gobierno", indicó un diplomático occidental que requirió el anonimato."Si esas personas no dejan de lado su lealtad (a sus grupos) Karzai podría tener serios problemas", comentó Nasrulá Stanikzai, profesor de derecho en la Universidad de Kabul."En cambio si las abandonan y trabajan en armonía con Karzai, las cosas pueden salir bien. Pero no pienso que eso suceda", agregó Stanikzai, con cierto fatalismo.

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