Fuertes críticas en Pakistán por fallos en la seguridad tras atentado

Las autoridades paquistaníes enfrentaban críticas debido a las carencias en materia de seguridad y atención médica después del atentado suicida con coche bomba del viernes que dejó 99 muertos, según el último balance, durante un partido de voleibol.

Las autoridades paquistaníes enfrentaban críticas debido a las carencias en materia de seguridad y atención médica después del atentado suicida con coche bomba del viernes que dejó 99 muertos, según el último balance, durante un partido de voleibol.La policía detuvo a docenas de sospechosos y las autoridades iniciaron una investigación sobre la mala atención médica, mientras los hospitales locales del remoto noroeste se esforzaban por tratar a las víctimas que yacían en el suelo, sin suficientes medicamentos.El kamikaze lanzó un coche bomba contra una multitud de hombres, mujeres y niños que observaban el partido de voleibol en la aldea de Shah Hasan Jan, una zona progubernamental.La policía indicó que el número de muertos había subido a 99, y que se estaba tratando a 87 heridos, lo que convierte a este atentado en el tercer ataque más mortífero en casi tres años de una campaña extremista en este país musulmán que posee el arma nuclear."En todo el distrito no había ningún lugar donde tratar a los heridos (...). El departamento provincial de salud es responsable de todo esto. La mayor parte de la gente murió al ser trasladada a otros hospitales", dijo Mannawar Jan, un miembro del parlamento del distrito, a la AFP.El ministro de Salud de la Provincia de la Frontera del Noroeste reconoció que sólo uno de cada diez médicos del hospital en Lakki Marwat estaba trabajando en esos momentos, y admitió que la limitada asistencia médica había "causado más pérdidas humanas"."Después de la explosión pasaron varias horas, pero los otros médicos no vinieron. Ignoro los motivos de su ausencia. Hemos iniciado una investigación y se creó un comité", declaró Syed Zahir Ali Shah a la AFP.Los supervivientes buscaban restos de cadáveres bajo los escombros de unas 20 viviendas que se derrumbaron, mientras los allegados visitaban el cementerio, lloraban junto a las tumbas recientes, y toda la aldea estaba de duelo.Se registraron escenas de caos en el hospital de la ciudad de Lakki Marwat, que dijo que no tenía suficientes camas ni medicamentos para tantas víctimas.El comité local de paz que organizó el partido de voleibol y que dirige una milicia antitalibán acusó al gobierno de no haber evitado ese atentado."El gobierno no nos dio ninguna (protección para nuestra) seguridad. No había personal de seguridad ni policías en esos momentos. Los policías que murieron en el atentado estaban allí para ver el partido", indicó a la AFP Mushtaq Ahmad, el jefe de dicho comité.Se sospecha que este atentado fue obra del Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP) y de sus aliados en Waziristán del Norte, donde los ataques de aviones no tripulados norteamericanos han tomado como blanco en varias oportunidades a los combatientes de Al Qaida y a la red Haqani, que es conocida por sus ataques en Afganistán.En otro atentado con bomba registrado este domingo en una ruta del noroeste de Pakistán murieron un ex ministro de un gabinete provincial y otras tres personas, anunció la policía.Esa bomba estalló en la aldea de Bagto, a unos 10 km de la ciudad de Hangu (noroeste), en una zona donde se han registrado enfrentamientos entre la mayoría musulmana sunita y la minoría musulmana chiita.

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