Estudiantes, primer finalista del Mundial de Clubes tras un agitado partido

Estudiantes de La Plata, campeón sudamericano, venció este martes 2-1 al Pohang Steelers surcoreano, que terminó con ocho jugadores en un duelo al final desdibujado, y se clasificó para la final del Mundial de Clubes de fútbol de Abu Dabi, que disputará contra Barça o Atlante.

Estudiantes de La Plata, campeón sudamericano, venció este martes 2-1 al Pohang Steelers surcoreano, que terminó con ocho jugadores en un duelo al final desdibujado, y se clasificó para la final del Mundial de Clubes de fútbol de Abu Dabi, que disputará contra Barça o Atlante.El mediocampista Leandro Benítez abrió el marcador para los sudamericanos ya finalizado el primer tiempo (45+2) y completó un doblete en el 53. El brasileño Denilson, que terminó jugando de arquero por expulsión del titular en un partido marcado por las tarjetas, descontó en el 71.Centenares de hinchas 'pincharratas' (se mencionaba al menos unos tres mil) llegados desde Argentina, Europa y otras partes del mundo, con sus camisetas, banderas y sobre todo cánticos, hicieron que los 'blanquirrojos' se sintieran locales y los 'rojinegros' (de blanco en esta ocasión) mucho más presionados.A los cinco minutos de juego, el árbitro italiano Roberto Rosetti mostró la tarjeta amarilla a Taesu Kim, en el 12 a Jung Kyum Kim por falta sobre Germán Re cerca del área, en el 20 a Jae Sung Kim, en el 22 otra algo exagerada al capitán platense Juan Sebastián Verón, y en el 45+1 a Jung Kyum Kim.Eso fue sólo en el primer tiempo.Estudiantes se mostraba más peligroso, pero los Steelers también buscaban a sus delanteros. En el minuto 6, tras un despeje defectuoso del arquero Hwa Yong Shin ante un disparo de Maxi Núñez, Mauro Boselli lanzó una media chilena que dio en el palo derecho de la valla rival. El mismo cabeceó apenas desviado un balón poco más tarde (19).El balón circulaba de un campo al otro, con mayor claridad y técnica por parte de los argentinos. En el 31, un disparo lejano de Clemente Rodríguez exigió al guardameta Shin, después el mismo jugador volvería a intentarlo por dos veces (40 y 44), tirando afuera.Sin embargo, con menos riesgo para la valla adversaria, dado que los balones llegaban casi siempre a las manos de Damián Albil, sobre el final del primer tiempo Pohang Steelers ejercía un mayor control del mediocampo a pesar de una menor posesión de la pelota.En los descuentos, al ejecutar Benítez desde más de 35 metros el tiro libre tras la falta que determinó la cartulina amarilla para Jung Kyum Kim, el balón con mucho efecto se le coló a Shin contra el palo derecho (1-0, 45+2). El segundo tiempo empezó con claro dominio estudiantil, por lo que a nadie extrañó que tras un balón dividido entre Rodríguez y el arquero, que el primero lanzó por alto, apareciera de nuevo Benítez para anotar desde posición sesgada (2-0, 53)."El segundo tiempo comenzó de manera pareja a cómo fueron los últimos veinte del primero. Porque en los primeros 25 Estudiantes fue mejor", decía luego el entrenador de los argentinos, Alejandro Sabella. "Con nuestro segundo tanto al equipo coreano se le puso cuesta arriba el partido", explicó.Su homólogo del Pohang, el brasileño Sergio Farías, comenzó a introducir rotaciones en un equipo que era el mismo que ganó al congoleño Tout Puissant Mazembe (2-1) en su primer partido.Los surcoreanos se quedaron con ocho por doble amonestación de Jung Kyum Kim (56) y Jae Sung Kim (72), y una roja directa exagerada a Shing (77) por falta a un delantero. Con los cambios agotados, Denilson, que había anotado en posición dudosa el gol del descuento de zurda, tuvo que ocupar la valla."Cuando se propone hacer un evento como éste es muy importante que la credibilidad de la competición no se ponga en duda, y hoy pasó eso. Hoy la credibilidad estuvo ausente (...) Hubo fallos de arbitraje. El árbitro utilizó criterios diferentes para cada equipo", protestó Farías.En el 83, Benítez dejó su puesto al uruguayo Juan Salgueiro. Por entonces ya casi no había partido y, con los asiáticos dándolo todo, el marcador ya no se movería, aunque parezca increíble."Con las expulsiones, a pesar de que descontaron, ya no tuvieron posibilidades. Es difícil jugar con un jugador menos, imagínense con tres", decía Sabella.Estudiantes buscará coronarse ante el ganador de la otra semifinal, el Barcelona, mejor equipo del momento, o el Atlante mexicano, para repetir su triunfo de 1968, cuando ganó su única Intercontinental.

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