Ecuador recuerda primer año del ataque que pulverizó relaciones con Colombia

Ecuador recuerda el primer año del ataque colombiano del 1 de marzo contra las FARC en su territorio, que pulverizó las relaciones políticas entre los dos gobiernos, enfrascados desde entonces en una lucha de acusaciones y desconfianza que por ahora hace inviable un arreglo."Decimos una vez más que estamos abiertos a reanudar las relaciones diplomáticas con el pueblo colombiano, pero sobre la base del cumplimiento de los requerimientos pendientes", dijo el presidente Rafael Correa en un acto militar celebrado este viernes.La acción del 1 de marzo de 2008 en que fue abatido Raúl Reyes, el número dos de la guerrilla marxista, desató la peor crisis entre los dos países y puso en vilo por varios días la paz en la subregión.Venezuela y Nicaragua se alinearon con Ecuador, rompieron temporalmente relaciones con Colombia y en los casos de Caracas y Quito la tensión llevó a la movilización militar."De la confianza pasamos a la desconfianza (...) El hecho de Angostura (sitio del ataque) nos colocó en guardia respecto de las actividades de ese gobierno", dijo el viernes a la AFP el ministro ecuatoriano de Seguridad Miguel Carvajal.Colombia por su parte ha bajado el tono en los últimos dos meses optando por la cautela y la discreción. "Lo importante es que con la prudencia en las declaraciones encontremos mecanismos para normalizar las relaciones", señaló el canciller Jaime Bermúdez.Junto con Reyes murieron 24 personas que dormían en el campamento bombardeado, entre ellas cuatro mexicanos y un ecuatoriano. La acción fue rechazada por la OEA y el Grupo de Rio como una violación a la soberanía ecuatoriana.El presidente Alvaro Uribe pidió perdón pero al mismo tiempo reveló unos archivos electrónicos incautados durante el operativo en los que se advierte una supuesta relación entre los gobiernos de Ecuador y Venezuela con las FARC.Correa tachó como un montaje esos documentos, aunque la Interpol aseguró que los mismos no habían sido alterados. Las sospechas al respecto se han convertido en uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones.Quito exige el fin de esos señalamientos como una de las condiciones para resolver la crisis, aunque su posición coincidió con la captura de un ex alto funcionario por presuntos nexos con el narcotráfico, quien confesó haber sido amigo personal de Reyes.Por su parte la OEA trata de acercar posiciones en una gestión de buenos oficios que todavía no arroja resultados."Ambos países han tomado medidas concretas a favor de la resolución de la crisis. Colombia se comprometió a ejercer mayor control de la frontera y Ecuador también ha fortalecido los controles fronterizos. Sin embargo, la crisis se convirtió en una rivalidad personal", dijo a la AFP Carlos Espinosa, analista internacional de la Universidad San Francisco (privada).En su opinión, las relaciones se mantendrán rotas "mientras Correa y Uribe se mantengan en el poder, en una impresión con la que conicide la también experta en asuntos internacionales Grace Jaramillo."Hay que tomar en cuenta la total pérdida de confianza entre los dos presidentes, más del lado de Rafael Correa. Es claro que él no puede volver a confiar en Uribe.Entretanto Juan Carlos Eastman, analista colombiano de la Universidad Nueva Granada, el ataque del 1 de marzo "dejó una pregunta en el ambiente regional acerca de si Colombia se proyectaría como un Estado gendarme".

Más noticias

0 Comentarios