Devaluación en Venezuela dará a Chávez un respiro financiero en año electoral

La depreciación del bolívar decretada en Venezuela dará al presidente Hugo Chávez recursos extraordinarios y, en un año de elecciones legislativas, provocará una impresión de bonanza en el país, que entró en recesión en 2009, a cambio de aumentar la ya importante inflación.

La depreciación del bolívar decretada en Venezuela dará al presidente Hugo Chávez recursos extraordinarios y, en un año de elecciones legislativas, provocará una impresión de bonanza en el país, que entró en recesión en 2009, a cambio de aumentar la ya importante inflación.La devaluación del bolívar parecía inevitable pero sorprendió a todos por el momento elegido y por el sistema dual creado, que según los expertos, sólo favorece al ejecutivo.Desde el lunes, el precio del dólar en Venezuela, congelado en 2,15 bolívares desde 2005, es doble: 2,6 bolívares para sectores prioritarios como salud y alimentos, remesas y para las importaciones del Estado; y 4,3 para el resto de importaciones.Además, por cada dólar obtenido por la venta de crudo, origen del 90% de las divisas, valdrá 4,30 bolívares y no 2,15."Como el bolívar ya no aguantaba más, decidieron devaluarlo en un año electoral para poderlos gastar en la campaña", declaró el economista José Guerra."Nuestra vida también se vio devaluada. Con el mismo dinero podremos comprar la mitad", resumió el alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma.Según cálculos de la firma Ecoanalítica, el gobierno obtendrá en 2010 ingresos adicionales de entre 98.000 y 103.000 millones de bolívares. Su cambio a dólares dependerá de la tasa escogida.De este total, unos 85.000 millones procederán de los pagos de regalías e impuesto sobre la renta que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) entrega al Estado."Los ingresos del gobierno aumentan y su situación fiscal mejora. El Ejecutivo y PDVSA son los grandes beneficiarios de esta situación", estimó a la AFP el economista Maikel Bello.Venezuela cerró el año 2009 con un retroceso del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,9% y una inflación de 25,1%, la más alta de la región. Además, sufre una importante crisis energética, que ha obligado al gobierno a imponer impopulares restricciones de agua y de electricidad.En este contexto, la devaluación dará al gobierno un balón de oxígeno.Sin embargo, los expertos coinciden en que provocará sin duda un aumento de la inflación que podría tener un costo político importante.Algunos especialistas han llegado a calcular que los precios podrían subir por encima del 50% en un país que importa la mayoría de lo que consume."Hay una gran incertidumbre. El impacto inflacionario dependerá de la reacción del gobierno y de si puede controlar el mercado paralelo del dólar", apuntó Bello.Según el gobierno, los ingresos obtenidos por estos ajustes cambiarios se dedicarán a "proyectos de inversión, salud y educación".El propio Chávez aseguró que la finalidad de la devaluación es incentivar la producción nacional y favorecer las exportaciones de Venezuela, que hoy por hoy, prácticamente vende sólo petróleo al exterior."El gobierno necesita el dinero para las elecciones parlamentarias (...) porque sabe que está perdiendo popularidad", apuntó el director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff este martes en un coloquio en la televisión."Un poder de gasto reforzado permitirá a Chávez ganar más votos que lo que le costará el trauma social de la devaluación", afirmó este martes un editorial del diario Financial Times.Desde 2005, el oficialismo tiene una mayoría aplastante en la Asamblea Nacional (Parlamento) venezolano, donde sólo hay una decena de disidentes. Una victoria o un aumento de la representación de la oposición en las elecciones de septiembre pondría en peligro los planes políticos del gobierno.Chávez ya subrayó que el objetivo es ganar al menos "dos tercios" de los escaños y como ha ocurrido en otras elecciones, se implicará al máximo en esta campaña.Según la encuestadora Datanálisis, la popularidad del mandatario se ha visto afectada por la crisis eléctrica y el cierre de varios bancos y se sitúa en torno a 50%."Pero Chávez sigue siendo el líder más fuerte y todavía no está claro si la oposición puede capitalizar ese descenso", explicó a la AFP Luis Vicente León, responsable de Datanálisis.

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