Dejemos todo en las manos poderosas de Jesús

Si, efectivamente las manos más poderosas que han existido en el mundo han sido las manos de Cristo Jesús.

Si, efectivamente las manos más poderosas que han existido en el mundo han sido las manos de Cristo Jesús. Ellas eran tan fuertes que las manos de Jesús aguantaron y sostuvieron la fuerza de la Cruz. Usted no necesita más fuerza, ni más habilidad, ni más oportunidades, ni más puertas abiertas, usted lo que necesita es el poder y la fuerza de las manos de Jesús. En esas manos han estado mis manos cuando el enemigo me quería arrebatar, confundir y hacerme perder.

Todo depende en manos de quien están las cosas. Si confiamos en esas manos llenas de compasión allí habrá espacio para todos. Una pelota de basketball en mis manos puede valer unos 35 o 40 dólares pero en las manos de Kobe Bryant vale 30 mil, todo depende en manos de quien están las cosas. Una raqueta de tenis en mis manos no significa nada, pero una en manos de Pete Sampras significa el campeonato en Wimbledon. Todo depende en manos de quien están las cosas. Una honda en mis manos es solo un juego de niños, pero en las manos de David, significa el arma de la victoria de todo un pueblo. Todo depende en manos de quien estén las cosas. Cinco panes y dos peces en mis manos representan un par de emparedados de pescado para alimentar a un par de personas, pero en las manos de Jesús, significan el alimento hasta saciar a más de cinco mil hombres sin contar las mujeres y los niños. Todo depende en manos de quien están las cosas. Unos clavos y un madero en mis manos pueden significar una obra de ingeniaría y quizás una pequeña herida que me haga al intentar mi obra, pero en las manos de Jesús significan la Redención y Salvación de toda la humanidad.

Si dejamos que nos imponga manos en una Misa de Sanación serán las manos poderosas de Jesús las que nos sanaran y eso significará que usted será un triunfador y un campeón porque todo en las manos de Jesús se transformará. ¿Prefiere que estén en sus manos y con sus escasas fuerzas, o que estén en las manos de Jesús con su fuerza inagotable? Usted decide…

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