Críticas en Francia por excedente de vacunas contra gripe H1N1

La izquierda, voces de la derecha gobernante y expertos criticaron el lunes el excedente de vacunas contra la gripe H1N1 en Francia, pues de las 94 millones de dosis que el gobierno compró para frenar la pandemia sólo usó cinco millones y ahora trata de vender el resto.

La izquierda, voces de la derecha gobernante y expertos criticaron el lunes el excedente de vacunas contra la gripe H1N1 en Francia, pues de las 94 millones de dosis que el gobierno compró para frenar la pandemia sólo usó cinco millones y ahora trata de vender el resto.En respuesta a las críticas, la ministra francesa de Salud, Roselyne Bachelot, anunció el lunes por la noche que había cancelado los pedidos de 50 millones de dosis que no fueron "ni entregadas ni pagadas".Eso representa una "economía de más de la mitad" de la factura total, añadió.El domingo, el ministerio de Salud había anunciado que hablaría con los laboratorios francés Sanofi-Aventis, suizo Novartis, británico GlaxoSmithKline (GSK) y estadounidense Baxter para renegociar los contratos.Sanofi-Aventis y GSK se habían declarado "dispuestos" a examinar una eventual renegociación."Fiasco", "fracaso escandaloso" y "grueso error estratégico", fueron algunos de los comentarios efectuados por dirigentes de varias formaciones de la oposición pero también de la derecha en el poder.El diputado Bernard Debré, de la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha), lamentó la "falta de prudencia" del gobierno de Nicolas Sarkozy y que Francia haya comprado "el 10% de las vacunas de todo el mundo" contra la gripe aparecida a fines de marzo de 2009 en México."Tenemos un tercio del Tamiflu mundial que estamos colocando en las farmacias. Tenemos el 10% de las vacunas que estamos tratando de recolocar" en otros países, declaró el lunes Debré a la radio privada francesa RTL.El domingo el gobierno francés confirmó que empezó a vender a otros países parte del excedente de vacunas contra el virus de la gripe A H1N1 para aligerar la factura, pues la pandemia resultó menos grave de lo previsto.Francia compró 94 millones de dosis por 869 millones de euros (1.250 millones de dólares), según el ministerio francés de Salud."Es evidente (que) las considerables sumas invertidas y la campaña de comunicación en torno a la vacunación fueron un fracaso" y un "fiasco", afirmó el diputado socialista Jean Marie Le Guen, experto en asuntos de salud.Francia gastó más de 1.500 millones de euros en vacunas y en la campaña de vacunación que comenzó el 21 de octubre pasado y que el martes arrancará entre docentes y alumnos de primaria y secundaria.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la gripe porcina (H1N1) mató a 12.220 personas en todo el mundo, la mayoría de ellas en el continente americano. En Francia, hasta fines de diciembre, ese virus causó la muerte de 198 personas.Qatar figura entre los primeros clientes de Francia y ya compró 300.000 dosis. Egipto compraría dos millones de dosis, según la misma cartera que está negociando con México y Ucrania.El portavoz del Partido Socialista francés, Benoit Hamon, criticó la forma en que el gobierno de Nicolas Sarkozy gestionó la epidemia de gripe porcina convirtiéndose en "víctima condescendiente" de los laboratorios farmacéuticos, que en 2009 obtuvieron ingresos suplementarios por varios miles de millones de euros gracias a la venta de vacunas contra la gripe A.El diputado socialista Pierre Moscovici pidió la formación de una "comisión parlamentaria" que estudie la compra de vacunas.Otros países europeos intentan vender sus stocks de vacunas contra la gripe porcina, entre étos Alemania y Holanda.El dirigente centrista Francois Bayrou calificó el excedente de "grueso error estratégico" y consideró un "poco grosera" la idea de "revender vacunas" cuando "en el mundo hay tantos pobres".En América Latina ya se preparan para fabricar vacunas contra la gripe H1N1. Argentina que tiene previsto fabricar nueve millones de dosis.Pero los políticos no fueron los únicos críticos del gobierno francés."Apostar al peor escenario no era lo más adecuado y ésto se ha hecho en detrimento de otros problemas de salud pública", consideró el profesor Marc Gentilini, especialista en enfermedades infecciosas y ex presidente de la Cruz Roja francesa.El canciller Bernard Kouchner, también médico, calificó la polémica de "escandalosa", advirtió que el invierno (boreal) aún no ha terminado y se preguntó "¿qué habrían dicho si la epidemia hubiese sido grave?.

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