Crisis sin precedente en Estado iraquí por cuestionamiento de elecciones

La celebración en enero de las elecciones legislativas iraquíes fue cuestionada el miércoles por medio de un veto del vicepresidente sunita a la ley electoral, provocando una crisis sin precedente en el seno del Estado.

La celebración en enero de las elecciones legislativas iraquíes fue cuestionada el miércoles por medio de un veto del vicepresidente sunita a la ley electoral, provocando una crisis sin precedente en el seno del Estado.Tras el anuncio del vicepresidente Tarek al Hachemi, la comisión electoral anunció que los comicios serían "seguramente" retardados y que suspendía sus actividades hasta la adopción de una nueva ley.La decisión de Hachemi obliga a los diputados a volver a discutir la ley electoral mientras que la ONU, que ayuda a la organización de las elecciones, había dicho que su celebración en un tiempo tan corto era una "tarea hercúlea"."El 15 de noviembre envié una carta al Parlamento para pedir una revisión de la ley. El Parlamento me propuso oponer mi veto al cuestionado artículo primero y eso es lo que hice hoy", declaró Hachemi a los periodistas en Bagdad.Una discusión se inició entre la presidencia iraquí y el primer ministro chiita, Nuri al-Maliki, quien pidió ante la comisión electoral y el Parlamento no tener en cuenta el veto del vicepresidente y continuar sus actividades para poder realizar a tiempo las elecciones.El veto "representa una amenaza peligrosa para el proceso político y la democracia", dijo Maliki en un comunicado, estimando que esta decisión no tenía "base constitucional sólida"."Llamo a la comisión electoral a continuar los preparativos para llevar a cabo elecciones en la fecha prevista sin retardo", agregó Maliki.Sin temer ser acusado de intervenir en el poder legislativo, presionó al Parlamento a "realizar una sesión urgente para reiterar su decisión de llevar a cabo las elecciones en tiempo requerido".Pero para la comisión electoral, es casi imposible organizar unas elecciones en un plazo que será incluso más reducido debido a las nuevas discusiones en el Parlamento."Nosotros suspendemos todas nuestras actividades, incluso el registro de las listas de candidatos y la impresión de los boletines de votación, hasta la adopción de una ley electoral. La situación es muy difícil y retardará seguramente las elecciones", anunció Kassem al Abudi, responsable de esta instancia independiente.La comisión parlamentaria de las leyes debe se reunirse el jueves para debatir el texto, afirmó su presidente Bahaa al Araji.La legislatura se termina el 15 de marzo de 2010 y las elecciones deben celebrarse a más tardar 45 días antes, o sea a fines de enero.Hachemi desea que la ley, adoptada el 8 de noviembre por el Parlamento, atribuya 15% de los escaños de la Asamblea a las minorías y a los iraquíes del extranjero, o sea 48 escaños de 323, contra los 5% que figuran en el texto actual.Las fechas 18 y 21 de enero habían sido mencionadas por la comisión electoral para celebrar las segundas elecciones legislativas desde la caída de Saddam Hussein en abril de 2003.Los comandantes estadounidenses habían advertido que un aplazamiento de la fecha de las elecciones podría presionarlos a revisar el calendario de retirada de sus tropas estacionadas en Irak.Esta retirada, que debe terminar a mediados de agosto, es el preludio a la salida total de las fuerzas estadounidenses del país en 2011.El general Ray Odierno, comandante de las tropas en el país, aseguró que los planes no habían cambiado, pero que tienen una "flexibilidad" respecto a la fecha exacta.Según la Constitución, las leyes deben ser validadas por la presidencia iraquí, cuyas decisiones son tomadas por consenso.

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