Crisis eléctrica pone en aprietos al gobierno de Correa en Ecuador

La crisis eléctrica en Ecuador, que obligó a declarar ese sector en emergencia y racionar el suministro, revivió un viejo problema del país y puso al gobierno en el banquillo de los acusados por supuesta negligencia en el manejo de la situación.

La crisis eléctrica en Ecuador, que obligó a declarar ese sector en emergencia y racionar el suministro, revivió un viejo problema del país y puso al gobierno en el banquillo de los acusados por supuesta negligencia en el manejo de la situación.Un déficit en la generación por falta de infraestructura -que desata crisis cíclicas desde 1992-, la prolongada sequía y el menor abastecimiento por parte de Colombia crearon la actual coyuntura, obligando a realizar cortes de hasta ocho horas diarias en todo el país.Si bien esta situación no es nueva para los ecuatorianos, que han debido soportar seis períodos de racionamientos desde 1995, la actual crisis genera molestia pues hasta el pasado miércoles, horas antes de anunciarse los cortes, el gobierno se limitó a pedir ahorro de energía."No debieron haber esperado para tomar medidas, fue una equivocación del gobierno. ¿Por qué no se nos dijo unas dos semanas antes para que la gente y las empresas se prepararan?", cuestionó este lunes Alberto Acosta, ex ministro de Energía del presidente Rafael Correa.Los racionamientos afectan sensiblemente a los comerciantes, que debieron apresurarse a comprar plantas eléctricas en vísperas de la temporada navideña, y generan caos en Quito y Guayaquil, donde la Policía tuvo que improvisar planes para un tráfico infartado por la salida de funcionamiento de semáforos.Además de los cortes, Correa declaró el estado de emergencia en el sector eléctrico por 60 días, argumentando que el déficit por el bajo nivel de los embalses podría golpear la producción y desencadenar una conmoción interna.El decreto garantiza la importación de combustibles para las plantas térmicas y el desembolso de recursos, al tiempo que suspende espectáculos nocturnos y reduce en dos horas el servicio en bares y discotecas."Algunos expertos manifestamos a inicios de septiembre la necesidad de que se tomaran las previsiones del caso", lamentó José Pileggi, ex directivo de la hidroeléctrica de Paute, cuyos niveles críticos precipitaron la emergencia.Esa planta, ubicada en el austro andino, redujo su producción a 35% de la demanda total, cuando en condiciones normales es de 60%.Su mínimo operable es de 1.960 metros sobre el nivel del mar y en las últimas horas la cota llegó a 1.967, según las autoridades, que esperan lluvias en la zona para el miércoles."Quizá podríamos hablar de racionamientos, confiando en que llueva, de un mes o mes y medio más", declaró este lunes el viceministro de Electrificación, Pablo Cisneros.Correa, en el poder desde enero de 2007, ofreció disculpas por no informar a tiempo, pero se defendió indicando que él recuperó la planeación energética tras décadas de desidia con nueve megaproyectos que entrarán a operar entre 2010 y 2014, con una inversión de 4.189 millones de dólares."El que diga que esto es culpa del gobierno es un irresponsable, miserable. No es culpa mía que no llueva", afirmó el presidente, atribuyendo además el problema al cambio climático y las menores ventas de energía por parte de Colombia desde septiembre, que pasaron de 10% a 1% de la demanda total.Correa confió en que la emergencia esté "controlada" en 10 días gracias a acuerdos con Colombia y Perú para aumentar la exportación y al montaje de una central térmica provista por un país que no especificó.El suministro colombiano pasará de 1.200 a 3.000 megavatios/hora por día, mientras que Perú reactivará las exportaciones con 1.200 megavatios/hora por día, según un preacuerdo alcanzado este lunes.

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