Crece tensión en vísperas de marchas opositora y oficialista en Nicaragua

Agresiones verbales y denuncias de planes intimidatorios calientan el clima de tensión que se vive en la capital nicaragüense a cuatro días de que se realicen de marchas a favor y en contra del gobierno de Daniel Ortega.

Agresiones verbales y denuncias de planes intimidatorios calientan el clima de tensión que se vive en la capital nicaragüense a cuatro días de que se realicen de marchas a favor y en contra del gobierno de Daniel Ortega."Ladrones", "corruptos", "vende patrias" son algunos de los insultos de los dirigentes sandinistas contra quienes participarán en la marcha convocada por 18 organizaciones civiles, para protestar por el alegado fraude en las elecciones municipales y el intento de reelección de Ortega en los comicios de 2011.Los opositores, en cambio, denuncian los "planes tenebrosos" del gobierno para armar a grupos de choque con piedras, palos y morteros artesanales (explosivos caseros) para agredir a los participantes de la marcha.El diputado sandinista y líder sindical Gustavo Porras manifestó que todos los nicaragüenses tienen derecho a manifestar "pero deben estar claros que esa es la marcha de los ladrones y corruptos".Porras estimó que a la marcha en favor del gobierno asistirán unas 100.000 personas que ocuparán un trayecto de 4 kilómetros entre el Paseo Tiscapa y la rotonda Jean Paul Genie, en el mismo lugar anunciado por los opositores.La coincidencia de día y lugar de dos marchas opuestas aumenta temores en distintos sectores de que se produzcan actos de violencia.En carta al presidente Ortega, los empresarios le piden "interponer sus buenos oficios" para que activistas de su partido reconsideren realizar la marcha el mismo día que la oposición.Una decisión de esa naturaleza evitaría que "hermanos nicaragüenses se confronten y agredan" le daría cauce democrático a las expresiones "cívicas y pacíficas" y evitaría el desgaste de las fuerzas de orden público, según la misiva conocida por la AFP.La convocatoria oficialista fue objetada por organizadores de la protesta opositora. "Nosotros tenemos una autorización de la Policía de utilizar esa ruta desde el 6 de noviembre. Con mucha sorpresa hemos visto que en esa misma ruta se hará la marcha del gobierno", dijo a la AFP, Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua.Granera estimó que las declaraciones de Porras son "una provocación" e intimidación para que la gente que desaprueba las acciones del gobierno no vaya a la marcha por temor a que haya violencia.La dirigente también denunció una supuesta intimidación a transportistas para que no movilicen a la población que tiene pensado participar en la marcha opositora."El gobierno se cree dueño no sólo de las calles, sino de todo el país. Mantenemos la marcha, hemos dicho que tiene un carácter cívico y pacífico, no vamos a permitir caer en la violencia porque queremos no solo detener la dictadura y rescatar la democracia, sino también romper el círculo vicioso de la violencia", añadió.El diputado y ex candidato presidencial Eduardo Montealegre dijo conocer planes de grupos afines al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de infiltrar gente armada en la marcha opositora para agredir a los manifestantes del gobierno y acusarla de eventuales incidentes violentos.El vicepresidente de la Conferencia Episcopal (CEN), obispo Abelardo Matta, expresó a la prensa sus temores a que el sábado ocurra un baño de sangre."Tememos un baño de sangre, porque notamos voluntades fuertemente opuestas, dispuestas a sacar sangre y dejar sumida en el terreno a gente de un bando y de otro", advirtió el obispo Matta.

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