Las Cosas Simples de la Vida

Hay cosas simples en la vida, tan simples, que cualquier adulto las conoce. Una de ellas es que sin agua no hay vida.

Parecería normal, por tanto, que el tener acceso al agua esté garantizado. Pero lo cierto es que hoy en día el hombre se da el lujo de tener una estación permanentemente ocupada por astronautas en el espacio, mientras que al mismo tiempo en la Tierra, según la ONU, 3.000 millones de personas no tienen acceso a agua corriente en un kilómetro a la redonda de su hogar, y otros 2.000 millones viven en áreas con escasez de ese vital elemento.

La ONU, en una iniciativa lógica, puso a votación el miércoles 28 de Julio ante la Asamblea General una resolución que llamaba a declarar el acceso al agua –y al saneamiento, es decir, el alcantarillado- un derecho.

La resolución fue aprobada. 122 países votaron a favor. Ninguno votó en contra. Pero increíblemente, 41 se abstuvieron.

No sorprende mucho que entre ellos estuvieran Estados Unidos, Australia, Austria, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Irlanda, Israel, Japón, Luxemburgo y Suecia; todos países industrializados que sin excepción parecen ver todo exclusivamente en términos de dinero y negocios. Sin embargo, votaron con ellos países pobres como Botswana, Etiopía, Guyana, Kenia, Lesotho, Trinidad y Tobago y Zambia.

¿Qué lógica existe detrás de la oposición a una resolución que llama a que todos los humanos tengamos acceso al agua? (Por si acaso, la resolución no decía que el agua fuera gratuita). Pero este pobre mundo está tan loco que dos directivos de “Food and Water Watch”, Maude Barlow y Wenonah Hauter, aún así calificaron su aprobación como una "asombrosa y sorpresiva victoria para la justicia por el agua".

Qué vergüenza. La resolución debió ser aprobada por unanimidad. Especialmente porque la resolución… ¡ni siquiera era vinculante!!!

Más noticias

0 Comentarios