Consejos de seguridad con alimentos para frutas, vegetales y jugos recién exprimidos

Compra productos en buen estado. Compre hortalizas no maltratadas ni estropeadas. Al seleccionar hortalizas precortadas, elige sólo aquellas que estén refrigeradas o en hielo. Ordena las frutas y los vegetales en bolsas y mantenlos aparte de la carne cruda de vacuno y de ave, además de mariscos, en tu carro de compra y bolsa de las compras.

Almacena de manera adecuada. Mantén la fruta y los vegetales frescos perecibles en un refrigerador limpio a 40 grados F o menos, y siempre refrigera hortaliza que hayas comprado precortada o pelada. Si no estás seguro de si un artículo debe ser refrigerado, pregunta al vendedor.

Prepara de manera segura. Elimina cualquier área estropeada o dañada de la fruta y verdura fresca antes de prepararla y/o comerla. Si se ve podrida, ¡deséchala!

Lava concienzudamente.  Lava todas las hortalizas en agua potable no estancada antes de comer, cortar o cocinar. Esto incluye hortalizas cultivadas en el hogar o compradas en una tienda de abarrotes o un puesto de verduras. Para hortalizas preenvasadas, lee la etiqueta: si dice prelavada y lista para comer, puedes usarla sin lavado adicional. Y recuerda: incluso si planea pelar una fruta o vegetal, es importante lavarla primero para que la suciedad y las bacterias no se transfieran del exterior al interior.

Prevén la contaminación transversal. Lava las superficies para corte, los platos, los utensilios y los mesones con detergente y agua caliente entre la preparación de carne vacuno, de ave y mariscos crudos, así como entre la preparación de hortalizas que no serán cocidas.  Si usas plástico u otra superficie de corte no porosa, lávalas en la máquina de lavar loza después de usarla. ¡Siempre lávate las manos antes y después de preparar alimentos!

Revisa tu jugo.  Los niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunes debilitados corren riesgo de contraer graves enfermedades o incluso morir por beber jugos que no han sido pasteurizados o bien tratados de otra forma para controlar las bacterias dañinas.  Procura que los productos estén pasteurizados o hayan sido sometidos a un tratamiento similar cuando compre en la sección de refrigerados de la tienda de abarrotes, cajas de alimentos congelados o bien contenedores no refrigerados, como cajas de jugos, botellas o latas. 

Los jugos no tratados que se venden en cajas refrigeradas en la tienda de abarrotes o de alimentos saludables, locales de sidra y donas y puestos de verdura deben tener una etiqueta de advertencia donde se indique que el producto no ha sido pasteurizado. Las etiquetas de advertencia no son obligatorias para jugo o sidra que haya sido recién exprimida y vendida por vasos.  Y recuerda: si no estás seguro de si un jugo es pasteurizado, ¡no dejes de preguntar!

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