Conflicto en torno a reelección de Ortega pasa al Congreso nicaragüense

El conflicto por un cuestionado fallo judicial que abrió el camino a la reelección del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se trasladó al Congreso, donde la oposición prometió este jueves unirse para boicotear la gestión del gobierno, que por su parte desestima la capacidad de sus adversarios para hacerle frente.

El conflicto por un cuestionado fallo judicial que abrió el camino a la reelección del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se trasladó al Congreso, donde la oposición prometió este jueves unirse para boicotear la gestión del gobierno, que por su parte desestima la capacidad de sus adversarios para hacerle frente.La alianza fue acordada por cuatro partidos de oposición con representación parlamentaria que resolvieron dejar de lado las diferencias que los mantenían divididos para hacer frente a las "pretensiones enfermizas y dictatoriales de Ortega", líder del gobernante Frente Sandinista.La oposición plantea "actuar unidos" en el Congreso, donde aseguran contar con una mayoría simple de 49 de los 92 votos, que les permitiría rechazar leyes del gobierno "que perjudiquen a los ciudadanos y que profundicen la crisis", al margen de otras tímidas acciones anunciadas en una declaración el miércoles.La bancada sandinista anunció que está dispuesta a negociar con la oposición para evitar que se paralice el legislativo, mientras el presidente del congreso, el oficialista René Núñez, admitió que el fallo causó un conflicto entre poderes del Estado, tomando distancia de sus correligionarios."Yo diría sin ser jurista (...) que hay aquí un conflicto de competencia entre la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Justicia que hay que resolverlo", dijo Núñez.El legislador dijo que nombró una comisión de abogados del Congreso para que "revisen todo esto", y afirmó que el parlamento es el único que puede hacer reformas a la Constitución.La oposición está integrada por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS-centroizquierda), así como diputados independientes.Esta decisión surgió a raíz de la sentencia dictada el lunes por magistrados sandinistas de la Corte de Justicia que declararon inaplicable una disposición constitucional aprobada hace 14 años que prohibía la reelección presidencial continua, en repuesta a un recurso de amparo presentado por Ortega.El fallo, considerado como una "emboscada" por la oposición, proporciona a Ortega un cuestionado asidero legal para prolongar su mandato (que termina en 2012) hasta 2017 para seguir impulsando el "socialismo", luego que la oposición se negó a aprobarlo en una reforma constitucional.Ortega, quien en noviembre cumple 64 años, gobernó por primera vez durante la pasada revolución (1979-1990) y regresó al poder en 2007 por las urnas."No podemos permitir que la Carta fundamental de un país sea violentada", recriminó enfadado el ex presidente liberal Arnoldo Alemán (1997-2002), quien ha pactado varios arreglos políticos con Ortega."íEs impresionante (...) cómo pegaba gritos el doctor Alemán!", se burló Ortega, quien desestimó la amenaza de sus adversarios, a los que tildó de "residuos de la oligarquía", debido a la división que tienen en el Congreso.La alianza opositora fue respaldada por dirigentes de organizaciones civiles que han convocado a protestas contra Ortega en los últimos tres años.Esta es la segunda vez que la oposición cierra filas contra Ortega, tras las elecciones municipales de 2008 que ganó el oficialismo en medio de denuncias de fraude que fueron desoídas por el tribunal electoral.La primera vez, el bloque logró paralizar el Congreso hasta enero del 2009, cuando la oposición decidió reanudar sesiones en virtud de un nuevo pacto entre Ortega y Alemán, que liberó a éste ultimo de una condena condicional de 20 años por corrupción.

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