Colombia, nueva etapa en el periplo de inmigrantes africanos hacia EEUU

Más de 500 inmigrantes, en su mayoría africanos, fueron interceptados en 2009 en Colombia, desde donde esperaban llegar a Estados Unidos, tras un largo viaje facilitado por la novedosa alianza entre redes de trata de personas y narcotraficantes.

Más de 500 inmigrantes, en su mayoría africanos, fueron interceptados en 2009 en Colombia, desde donde esperaban llegar a Estados Unidos, tras un largo viaje facilitado por la novedosa alianza entre redes de trata de personas y narcotraficantes.El caso más reciente ocurrió hace diez días, cuando 70 africanos indocumentados fueron rescatados por la Marina en aguas del Caribe. Llevados a la ciudad de Sincelejo, en la costa norte, solicitaron la condición de refugiados."A África no regresamos. Allá hay muchos problemas con la política y la religión. Nuestro sueño es llegar a América", dijo a medios locales Samy Kol, el único del grupo procedente de Somalia y Eritrea que habla español."Pagamos un alto precio por nuestro sueño, arriesgamos nuestras vidas y no descansaremos hasta cumplirlo", añadió.Las autoridades se encuentran alertas ante la posibilidad de que Colombia se afiance como etapa en las rutas de tráfico de inmigrantes hacia Estados Unidos."Los inmigrantes ilegales son víctimas y merecen toda la atención, respeto y asistencia de las autoridades colombianas. Pero detrás se esconde una red muy elaborada, que busca crear nexos con narcos locales por nuevas rutas", dijo a la AFP Felipe Muñoz, director del Departamento Administrativo de Seguridad.Según este funcionario, a cargo del control migratorio y labores de inteligencia, "las redes de tráfico de personas prefieren a Colombia por su privilegiada posición geoestratégica"."Colombia posee dos océanos (Atlántico y Pacífico) y desde ambos estas redes intentan alcanzar puertos centroamericanos para introducir migrantes a Estados Unidos", señaló."También establecen contactos y dejan personas en el país para que sirvan de enlace con barones de la droga con quienes buscan cerrar negocios", enfatizó.Enfermos y sin dinero, los inmigrantes africanos narraron que pagaron 5.000 dólares cada uno por viajar a territorio estadounidense.Mientras la cancillería colombiana decide si les otorga la condición de refugiados, los africanos pasan los días jugando fútbol o leyendo la Biblia. Varios de ellos han dicho a delegados de la Oficina de Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados que desean trabajar en Colombia.Para hacer frente a la situación, el DAS estableció patrullas móviles en varios puntos de su frontera con Venezuela, Perú, Ecuador y Brasil. Se ha determinado que muchos inmigrantes llegan a Buenaventura, principal puerto sobre el Pacífico, provenientes de Ecuador, Paraguay y Perú para intentar pasar desde allí a Estados Unidos.De los 500 inmigrantes africanos y asiáticos cuyo ingreso a Colombia se detectó en 2009, la mayoría son oriundos de Somalia, Etiopía, Sudán, Benín, Zimbabwe, Costa de Marfil y Liberia, según la cancillería colombiana."No deja de resultar irónico que estas personas vengan a pedir refugio a Colombia, uno de los países con mayor índice de desplazamiento y solicitudes de asilo en otros países", señaló a la AFP, Jorge Rojas, director de la ONG Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes).Hace un mes, la olicía colombiana capturó a cuatro miembros de una red de tráfico de personas liderada por el etíope Johenes Elnefue Negussie, refugiado en territorio colombiano desde 2007. Esta red tenía filiales en las ciudades colombianas de Pasto (sur), y Cartagena y San Andrés (norte).En 2009, las autoridades colombianas deportaron a 385 ciudadanos asiáticos y africanos, además de expulsar a 41 extranjeros, según cifras oficiales.

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