Clima: Copenhague bajo tensión en ambiente de caos

En Copenhague los ministros trabajan en un ambiente caótico para esbozar un acuerdo mundial contra el calentamiento climático.

La tensión subió el miércoles en Copenhague, donde los ministros trabajan en un ambiente caótico para esbozar un acuerdo mundial contra el calentamiento climático, en un centro de conferencias en estado de sitio debido a varias manifestaciones.

Al reanudarse las conversaciones en sesión plenaria, India denunciaba un "caos integral", Tuvalu comparaba la conferencia al Titanic y Brasil protestaba ante la presidencia danesa porque el jefe de sus delegación había quedado atrapado en los controles de seguridad.

Al menos 170 personas fueron detenidas durante la mañana en los alrededores del Bella Center, sede de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

La estación de metro del centro de conferencias está cerrada, se imponen restricciones a la entrada de las ONG y un helicóptero sobrevuela el edificio.

El primer ministro australiano, Kevin Rudd, dijo a su llegada de que "no hay ninguna garantía de éxito".

Una reunión ministerial restringida de los 25 ministros escogidos por la presidencia danesa estaba prevista a mediodía (11h00 GMT) para empezar a redactar el acuerdo que deberán adoptar el viernes unos 120 jefes de Estado y de gobierno, algunos de los cuales ya llegaron, como Rudd o el primer ministro británico, Gordon Brown.

Esta reunión, que se había anunciado para el martes por la noche, ya ha sido aplazada en dos ocasiones, según una fuente diplomática alemana.

Brown expresó su pesimismo en la BBC, al considerar "muy difícil" lograr un acuerdo.

Los negociadores también mostraban su preocupación tras una noche de consultaciones que debía en principio permitir a Conni Hedegaard redactar un proyecto de acuerdo a partir del miércoles.

Hedegaard presidió la conferencia hasta el miércoles, antes de pasarle el relevo al primer ministro danés Lars Loekke Rasmussen.

"Estoy un poco preocupado, porque queda tanto trabajo por hacer. Temo un nuevo incidente, porque entonces será complicado finalizar", confesó el embajador de Francia para el clima, Brice Lalonde.

El lunes, el golpe en la mesa de los países africanos obligó a suspender las conversaciones e hizo perder un día y medio de trabajo a los negociadores.

Ante el Parlamento Europeo, el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeld, que preside la Unión Europea, dudó que el acuerdo de Conpenhague permita lograr el objetivo anunciado de limitar el calentamiento global a una subida de 2ºC.

"Necesitamos (este) objetivo de 2 grados" pero "no estoy seguro de que lo logremos", advirtió.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon reiteró el miércoles que un acuerdo no podría cerrarse sin una ayuda cifrada a largo plazo para los países pobres.

De momento, el único consenso que parece esbozarse es el de una ayuda inmediata de 10.000 millones de dólares anuales durante tres años a partir de 2010 para ayudar a los países más pobres a hacer frente a los impactos del calentamiento global.

La Unión Europea ya anunció que asumiría un total de $10,000 millones repartidos entre 2010 y 2012, pero no ha acordado nada a más largo plazo.

El objetivo de la conferencia es encontrar un acuerdo sobre la mejor respuesta posible al cambio climático y que entre en vigor a principios de 2013.

La coalición Climate Justice Action (CJA) y Climate Justice Now organizaban todo el día una movilización en los alrededores del centro de conferencia para denunciar "15 años de negociaciones fallidas sobre el clima".

Unos 200 delegados, la mayoría de países en desarrollo, salieron del Bella Center cantando eslóganes y se sumaron a los manifestantes.

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