Cierre de Guantánamo en suspenso a pesar del juicio por ataques del 11/9

La decisión de juzgar en Nueva York a los acusados de los atentados del 11 de setiembre de 2001 constituye un gran avance para el proceso de cierre de la prisión de Guantánamo, pero persisten numerosos obstáculos para que se concrete esta promesa del presidente Barack Obama.

La decisión de juzgar en Nueva York a los acusados de los atentados del 11 de setiembre de 2001 constituye un gran avance para el proceso de cierre de la prisión de Guantánamo, pero persisten numerosos obstáculos para que se concrete esta promesa del presidente Barack Obama.El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, consideró el viernes un avance en los planes del mandatario la decisión de someter a un tribunal de derecho común a los cinco hombres acusados de organizar los atentados que dejaron 3.000 muertos en Washington y Nueva York ocho años atrás.La iniciativa se enmarca en el compromiso asumido por Obama durante su campaña electoral de cerrar definitivamente la controvertida prisión de la base naval estadounidense en la isla de Cuba, clausura que anunció apenas asumido el poder en la Casa Blanca y que prometió para enero de 2010.Pero Holder, que también anunció la transferencia de otros cinco detenidos a tribunales militares de excepción, nada mencionó sobre los 205 prisioneros que permanecen en el centro abierto por el ex presidente George W. Bush (2001-2009) para alojar a los capturados en el marco de la "guerra al terrorismo" lanzada por Estados Unidos tras los ataques del 11 de setiembre."Queda mucho por hacer", enfatizó Ken Gude, del grupo de reflexión Center for American Progress (centro para el progreso estadounidense), de tendencia izquierdista."No estoy seguro de que podamos completar el proceso (de clausura) para el 22 de enero, pese a que trabajamos en ello sin pausa", admitió Holder.Entre otros, el gobierno estadounidense enfrenta el problema de encontrar países que acepten acoger a los cerca de 70 detenidos que fueron sobreseídos pero no pueden ser repatriados porque aseguran que serían víctimas de persecución en su tierra. Obama designó como emisario a Daniel Fried especialmente para ocuparse del asunto."Se trata de un enorme problema diplomático", aseguró Sarah Mendelson, directora de derechos humanos y seguridad del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, grupo de reflexión independiente."Dan Fried sube al avión casi a diario para intentar encontrar países que reciban a los que serán liberados o transferidos" de Guantánamo, explicó.En los últimos meses, el gobierno de Obama logró ubicar a unos chinos uigures en los archipiélagos de Palau, en el Pacífico, y de Bermuda, en el Atlántico.Otra complicación proviene de quienes exigen ser acogidos en suelo estadounidense, opción que recibe la férrea oposición del Congreso federal.En octubre, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, explicó en Washington que su país negocia con Estados Unidos un eventual asilo para algunos de los alojados en la base naval.Pese a todos esos desafíos, Gude se declara convencido de que el problema será resuelto en 2010, aunque no en enero. "Creo que si usamos el anuncio (de Holder) para dar un impulso, la clausura podría ser un hecho de aquí a seis meses", puntualizó.

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