Chile: remezón en el oficialismo tras renuncia de líderes de partidos

La renuncia de dos de los cuatro jefes de partido de la oficialista Concertación fue interpretada como un gesto para dar señales de cambio y atraer a los independientes a la candidatura de Eduardo Frei, ante la clara ventaja del derechista Sebastián Piñera hacia el balotaje del 17 de enero en Chile.

La renuncia de dos de los cuatro jefes de partido de la oficialista Concertación fue interpretada como un gesto para dar señales de cambio y atraer a los independientes a la candidatura de Eduardo Frei, ante la clara ventaja del derechista Sebastián Piñera hacia el balotaje del 17 de enero en Chile.Tras 20 años en el gobierno, que tomó tras la caída del régimen de Augusto Pinochet en 1990, la Concertación, el conglomerado político que reúne a cuatro partidos de centro-izquierda, enfrenta una amenaza concreta de perder ante la fuerza de la candidatura del millonario empresario Piñera.Según sondeos recientes, en la segunda vuelta que definirá al sucesor de la presidenta Michelle Bachelet, el empresario Piñera obtendría el 46% de los votos frente a un 40% del ex presidente Frei.Una perspectiva inquietante para el oficialismo, que se suma al fracaso de la primera vuelta, donde Frei captó el 30% de los sufragios ante un 44% del derechista. Además, Marco Enríquez Ominami, un disidente de la Concertación se llevó 20% de los votos.Para todos los analistas, esa primera vuelta, el 13 de diciembre, mostró que los chilenos buscaban un cambio en la conducción del país, y atento a esa sensibilidad hace pocos días el candidato Frei hizo un llamado para que "se produzcan cambios verdaderos" en las dirigencias partidistas.Ese llamado en realidad es un guiño a Enríquez Ominami, quien hasta ahora no ha respaldado a Frei y quien dijo que para analizar un eventual apoyo al candidato oficialista tendría que haber un cambio en la cúpula de la Concertación.Es en ese escenario que el miércoles renunciaron dos de las cuatro cabezas de la Concertación: José Antonio Gómez, del Partido Radical (PRSD), y Pepe Auth, del Partido por la Democracia (PPD).Pero lo que pretendía ser un símbolo de renovación y unidad, produce señales confusas puesto que los presidentes Juan Carlos Latorre, de la Democracia Cristiana (DC), y Camilo Escalona, del Partido Socialista (PS), por ahora no se sumaron a la iniciativa."Un mensaje claro de la elección es que los chilenos quieren una política renovada, con liderazgos nuevos y estilos nuevos", dijo la presidenta Michelle Bachelet sobre las renuncias dentro de la coalición en una entrevista este jueves al diario La Segunda."La Concertación está en crisis desde hace un par de años. Al renunciar (los timoneles) pretenden capturar votos, pero en realidad dan cuenta de la crisis interna que tienen y que los hace incapaces de movilizar los votos necesarios para asegurar el triunfo de su candidato", explica a la AFP el cientista político Guillermo Holzmann.Para Holzmann, sin embargo, las renuncias sólo "generaron una pugna de poderes al interior de los partidos, que no logrará solucionarse antes del 17 de enero. Al no haber una acción conjunta (entre los cuatro partidos) se perdió el sentido de oportunidad y con ello debilitan el mensaje del candidato y su credibilidad frente a la ciudadanía".Según el analista Gonzalo Bustamante, si se produce la renovación dentro de la Concertación "no le quedarán muchos espacios de maniobra a Enríquez para negar su respaldo".Vaticina sin embargo que para la Concertación "esta elección, de no mediar algo extraordinario, está perdida. La debilidad del candidato Frei es muy notoria".Los dos candidatos terminan 2009 con una campaña intensa, con Frei en la capital chilena, y Piñera en la costera Valparaíso, a 120 km de Santiago, donde se realiza por el año nuevo un espectáculo pirotécnico que es seguido con atención por todo el país.

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