Chile analiza las pruebas de caso espionaje que le remitió Perú

El gobierno de Michelle Bachelet analizaba las pruebas aportadas por Lima sobre un caso de espionaje que ha generado la ira de Perú, mientras políticos y analistas locales consideran que Lima ha alimentado la polémica, porque pelear con Chile le rinde dividendos políticos y diplomáticos.

El gobierno de Michelle Bachelet analizaba las pruebas aportadas por Lima sobre un caso de espionaje que ha generado la ira de Perú, mientras políticos y analistas locales consideran que Lima ha alimentado la polémica, porque pelear con Chile le rinde dividendos políticos y diplomáticos.Perú remitió a Chile los antecedentes con que inculparía al suboficial de la Fuerza Aérea peruana, Víctor Ariza, de realizar labores de espionaje en favor de Santiago y exigió al gobierno chileno una "pronta y profunda investigación"."Respecto a los tiempos para responder, lo vamos a hacer en el tiempo oportuno", señaló este jueves el canciller chileno Mariano Fernández.Las pruebas serán analizadas con la "serenidad de que Chile no ha hecho nada incorrecto", afirmó más temprano la portavoz del Ejecutivo chileno, Carolina Tohá.El expediente contiene pruebas "contundentes" de que Ariza espiaba para Chile, según el gobierno peruano, que se basa en la confesión del militar.Los datos mostrarían que Ariza enviaba información de una computadora encriptada a Chile y recibió desde Santiago 178.000 dólares en siete años de espionaje.Más allá de las razones objetivas para la indignación peruana, analistas en Santiago se han preguntado sobre las razones del presidente Alan García para darle a la crisis un perfil tan alto.Para los analistas, García ha utilizado el conflicto para aumentar su popularidad interna, debilitar la posición de Chile frente a la comunidad internacional y frente al tribunal de La Haya e influir en la carrera presidencial chilena."La sobredimensionada y reactiva campaña comunicacional del gobierno peruano pareciera tener diversos objetivos, aunque el mismo carácter: un mecanismo para politizar y extremar situaciones, levantando nacionalismos extremos", estimó Juan Emilio Cheyre, ex jefe del Ejército chileno."¿Será un intento de ocultar la falta de argumentación legal y la debilidad de una causa construida artificiosamente para disputar nuestro territorio?", se preguntó Cheyre en una columna en el diario La Tercera en referencia a una demanda que presentó Perú el año pasado en la Corte de La Haya por límites marítimos con Chile.Otras analistas coinciden en que García busca influir en las elecciones chilenas."A todas luces se intenta afectar la popularidad del actual gobierno en Chile y trascender en el proceso eleccionario chileno afectando por cierto las posibilidades de la Concertación (oficialismo) en la elección venidera", dijo el periodista y analista político chileno Juan Francisco Coloane.Coloane recordó que hace unos meses el candidato de la derecha, Sebastián Piñera, líder en las encuestas, visitó Lima y se reunió durante dos horas con García en el Palacio presidencial."Es el pragmatismo de Alan García en su punto culminante, y se convertiría en el primer social demócrata peruano que en calidad de jefe de Estado apoya a un candidato presidencial de la derecha en Chile, afirma Coloane, señalando que el tema se podía manejar de otra manera.Pero para el ex ministro del Interior peruano Fernando Rospigliosi, la veracidad del caso de espionaje "no admite discusión".Dijo además que "aunque algunos políticos y analistas en Chile consideran que el caso del espía Víctor Ariza es un montaje del gobierno peruano, todo indica que el presidente García está tratando de reducir las fricciones".Según Rospigliosi si bien García ha hablado con palabras fuertes, "mantuvo la puerta abierta para restablecer las cosas a su nivel normal".

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