Chile Ganó El Mundial De La Solidaridad

Este domingo cientos de chilenos y amigos de otras nacionalidades se hicieron presentes en la Santa Eucaristía celebrada en la Iglesia de Saint James en Falls Church, Virginia para pedir por las victimas del terremoto ocurrido la semana pasada en la hermana Republica de Chile.

Este domingo cientos de chilenos y amigos de otras nacionalidades se hicieron presentes en la Santa Eucaristía celebrada en la Iglesia de Saint James en Falls Church, Virginia para pedir por las victimas del terremoto ocurrido la semana pasada en la hermana Republica de Chile.

Plegarias, oraciones, historias y mucha fe fue lo que sentimos al rendirles un homenaje merecido a las familias de las victimas. La mayoría de los asistentes impactados todavía por las imágenes vistas en televisión y en la prensa sobre la catástrofe en Chile, aprovecharon la Eucaristía para suplicar a Dios y a la Santísima Virgen María consuelo, fortaleza y esperanza, al tiempo que con la presencia de los asistentes ofrecían una sincera y efectiva solidaridad.

En la misma Eucaristía, también se pedía por otros países como Colombia, Perú, El Salvador, Bolivia, Argentina y México y especial por Chile. La ceremonia contó con la presencia del Secretario General de los Estados Americanos (OEA);Dr. José Miguel Insulza quien aprovecho la oportunidad de agradecer a la comunidad por las muestras de solidaridad tanto espiritual como económica, recordó que Chile no es la primera vez que ha sido golpeada por un terremoto, este dolor y sufrimiento ya es conocido por el pueblo valiente de Chile.

En el momento del ofertorio un grupo de niñas con sus padres llevando banderitas chilenas entraron cantando como para demostrar que la vida continua: “Fuerza Chile”,“Tu Puedes”,“Levántate” y como lema: “Con la unidad de los Chilenos y el apoyo de nuestros hermanos Latinoamericanos ganaremos el mundial de la solidaridad”.

Desde la Diócesis de Arlington, elevamos nuestra oración y plegaria a Dios, para que después del terremoto y el tsunami siga la calma, tras la noche aciaga brille la luz de un nuevo día y al final de la prueba renazca la esperanza. Podemos aprender a reconocer la respuesta del mundo entero, que abre la puerta a la esperanza de un mundo más solidario y comprometido. Podemos aprender que levantar al caído, es responsabilidad de todos. Pero responsabilidad de todos es preservar la caída.

Podemos aprender que Chile y Haiti nos golpea en este tiempo de cuaresma la conciencia, a nivel individual y a nivel mundial, al desvelar la cara menos amable de la humanidad: miseria, pobreza, el dolor, en el que viven millones de seres humanos, ignorados en los desastres naturales. Y finalmente podemos aprender a no confundir la justicia con la limosna, a no esconder tras la limosna la injusticia y la falta de solidaridad maquillada.

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