Caracas y Bogotá apuntan a grupos violentos en caso de secuestrados muertos

Los gobiernos de Colombia y Venezuela manejan hipótesis que involucrarían a grupos irregulares violentos, que operan en el límite entre ambos países, en el asesinato de diez colombianos secuestrados hace dos semanas en el fronterizo estado de Táchira.

Los gobiernos de Colombia y Venezuela manejan hipótesis que involucrarían a grupos irregulares violentos, que operan en el límite entre ambos países, en el asesinato de diez colombianos secuestrados hace dos semanas en el fronterizo estado de Táchira."Este es un episodio más del enfrentamiento entre grupos en Colombia", dijo el vicepresidente venezolano Ramón Carrizález, quien comparó "la brutalidad" del conflicto interno colombiano con el modus operandi del asesinato de los secuestrados, quienes fueron hallados en distintos sectores de Táchira atados y con impactos de bala.Por su parte, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, deploró el múltiple asesinato y lo atribuyó al "terrorismo internacional que no conoce fronteras", sin precisar a qué grupo se refería.Sin embargo, el ministro colombiano de Interior y de Justicia, Fabio Valencia, señaló a la prensa de su país que "aún no hay claridad" sobre los móviles y autores de la matanza y ofreció cooperación a Venezuela para esclarecer el hecho.Apoyando la tesis del enfrentamiento, Carrizález aseguró manejar información que apunta a que los secuestrados se "desempeñaban con violencia" y que, aunque provenían de la ciudad colombiana de Bucaramanga, "no registran ningún movimiento migratorio" en su paso hacia Venezuela."Nada de esto justifica lo que ocurrió, (pero) son elementos que van apareciendo y podrían apuntar hacia los irregulares de la zona", señaló.El secretario de gobierno del Táchira, Leomagno Flores (de oposición) atribuyó como un posible responsable de los hechos a un brazo del guevarista Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.Las autoridades de Venezuela hallaron el sábado, en una localidad del fronterizo estado de Táchira, diez cadáveres, entre los que se encontrarían parte de una decena de colombianos, un venezolano y un peruano secuestrados hace dos semanas en esa región.Diez de los secuestrados "fueron ajusticiados", otro fue encontrado herido y el último "no aparece", indicó Carrizález, que no especificó las nacionalidades.El 11 de octubre, doce personas, en su mayoría vendedores callejeros, se encontraban jugando un partido de fútbol en una improvisada cancha, en la venezolana localidad de El Chururú, municipio Fernández Feo, en Táchira, cuando hombres armados a bordo de tres camionetas se los llevaron.Uribe señaló que su gobierno confía "en que haya una acción totalmente eficaz de las autoridades de Venezuela para llevar a la cárcel a estos terroristas y por supuesto que las nuestras estarán prestas a colaborar con las venezolanas".El gobierno venezolano incrementará su presencia militar en la frontera "contra cualquier grupo irregular que quiera hacer vida en la región fronteriza", indicó Carrizález.El Defensor del Pueblo de Colombia, Volmar Pérez, y funcionarios diplomáticos llevan a cabo gestiones en Venezuela para esclarecer el caso y ayudar a los familiares de las víctimas, a la vez que la cancillería colombiana coordina con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) el proceso para repatriar los cuerpos, dijo Uribe.El presidente de la Confederación de Cámaras de Comercio de Colombia (Confecámaras), Eugenio Marulanda, estimó que la ola de violencia que sacude la frontera, incluido el múltiple asesinato, complica el ya deteriorado ambiente de negocios entre Colombia y Venezuela, que a raíz de las tensiones políticas entre Bogotá y Caracas han caído 40% en los últimos cuatro meses.

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