Bajas de EEUU en Afganistán y bombas en Pakistán agregan presión sobre Obama

Los atentados en Pakistán y el hecho de que octubre se convirtiera en el mes con más bajas para el ejército estadounidense en Afganistán, agregan más presión sobre el presidente Barack Obama, que evalúa un refuerzo de tropas a este país.

Los atentados en Pakistán y el hecho de que octubre se convirtiera en el mes con más bajas para el ejército estadounidense en Afganistán, agregan más presión sobre el presidente Barack Obama, que evalúa un refuerzo de tropas a este país."Vemos como esta situación sigue deteriorándose mientras sigue este largo proceso de toma de decisiones", dijo el senador republicano John McCain a CBS este miércoles."El presidente de Estados Unidos debe tomar una decisión, y pronto. Nuestros aliados están nerviosos y nuestros jefes militares se están frustrando", agregó.En cambio, la Casa Blanca afirma que el tiempo que se está tomando Obama está justificado en lo serio que es decidir si mandar o no a decenas de miles de estadounidenses a la guerra."No pienso que el pueblo estadounidense concuerde con el senador McCain en esto", dijo el portavoz de Obama, Robert Gibbs.El de por sí escaso apoyo del público estadounidense a la guerra está siendo puesto a prueba por las recientes bajas en Afganistán, donde octubre fue el mes más sangriento para el ejército estadounidense en los 8 años que pasaron desde la invasión.El número de estadounidenses muertos en lo que va de octubre es de 53, según un recuento de la organización icasualties.org.Además, las sospechas de fraude en las elecciones organizadas en Afganistán, sumadas a un ataque talibán contra un complejo de ONU en Kabul que dejó 8 muertos, no ayudan a despejar el escepticismo.Mientras, explosiones de bomba en Pakistán --la más reciente dejó más de 90 muertos en el mercado de Peshawar este miércoles-- generan nueva inestabilidad y nerviosismo en el gobierno paquistaní, aliado de Estados Unidos.Un atentado en un mercado muy concurrido de Peshawar (noroeste) mató este miércoles a más de 90 personas unas horas después de la llegada a Pakistán de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, para "reforzar" las relaciones con el gobierno pakistaní.Los republicanos ven lo ocurrido en los últimos días como una señal de que Obaja debe aceptar el pedido del comandante general Stanley McChrystal de que manden a otros 40.000 soldados.Pero el senador demócrata Russ Feingold habló en nombre de muchos opositores a la guerra cuando dijo que quiere una victoria en Afganistán pero no a cualquier precio."La seguridad nacional y la seguridad individual para el pueblo estadounidense es lo más importante para mi", dijo Feingold a MSNBC.

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