“Baby boom” para madres subrogantes en India

Parejas occidentales infértiles se dirigen a una pequeña clínica en el estado indio Gujarat para contratar vientres.

Pueden contratar vientres a un costo 5 veces menor que en su país de origen. Para las madres subrogantes es una forma rápida de ganar dinero para mantener su propia familia.

Todos estos bebés tienen una cosa en común.

Fueron concebidos y nacieron en esta pequeña clínica de la ciudad india de Anand.

Cada año más de 250 mujeres firman para alquilar su vientre. Hay actualmente 50 activas, esperando para quedar embarazadas o dar a luz.

Para madres como Christine, que no quiso dar su apellido, lo que ocurre aquí es casi un milagro.

Junto a su esposo probaron la fertilización in vitro en Canadá. Sin éxito.

Biológicamente los mellizos son sus hijos pero fue la madre subrogante, Opina, quien dio a luz.

“Hay una industria muy complicada ahí afuera, toda la industria de la fertilidad, y creo que debe haber más apertura respecto a subrogar como una opción, en vez de estimular las continuas fertilizaciones in vitro”, dice Christine, madre canadiense de mellizos. 

En promedio, nacen 3 bebés por mes con este método. Las mujeres son de Anand o las ciudades cercanas.

Acostumbradas a vivir con apenas $50 por mes, pueden ganar $7,500 por embarazo, más de 10 años de un salario habitual.

La subrogación gestacional no es ilegal aquí, aunque hay intentos de aprobar leyes que salvaguarden los derechos de las madres sustitutas.

Un vientre de alquiler aquí puede ser 5 veces más barato que en occidente.

“Hay tantas parejas que se echan para atrás, que preguntan, pero luego dicen doctora, estamos preocupados por nuestros empleos ahora, y sin un empleo ¿qué bien le haremos a ese niño?”,  comenta Dr. Nayna Patel, Director de la clínica Akanksha en Anand, Gujarat.
Opina, de 26 años, necesitaba el dinero para su familia. Tiene un hijo pequeño propio.

Los bebés son entregados enseguida del nacimiento pero como los papeles toman tiempo, en general pasa 1 mes antes que abandonen el lugar.

“Me siento muy feliz porque ahora una pareja tiene sus propios hijos y yo les di sus hijos. Por lo que estoy feliz, pero por otro lado también me siento muy triste, porque yo fui quien los dio a luz”, argumenta madre subrogante de mellizos.

Todos se reúnen para dar gracias por otro niño nacido por subrogación gestacional, mientras otros padres se preparan para llevar a sus hijos a Japón.

Como muchas otras, Opina dice que lo hará de nuevo. Este embarazo le permitió pagar una casa para su familia.

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