Asuntos e inquietudes financieras familiares: Una guía para comenzar hoy

Una de las razones principales que da la mayoría de las familias para vivir bajo el mismo techo es la presión económica y la imposibilidad de mantener más de un hogar.

Una de las razones principales que da la mayoría de las familias para vivir bajo el mismo techo es la presión económica y la imposibilidad de mantener más de un hogar. Esta situación empeora si las familias enfrentan repentinamente un contratiempo adicional como lo es un divorcio, la enfermedad de uno de sus miembros, la pérdida del empleo o volverse incapaz de atenderse a sí mismos. La mudanza a la casa de otros miembros de la familia puede ser una manera de combinar o hacer un fondo común de ingresos para pagar los gastos fijos y variables, que incluyen hipoteca, pago de la renta, servicios públicos, impuesto inmobiliario, comestibles y más.

Juntos deberán crear un plan que funcione para satisfacer los objetivos financieros y de vida individuales y de la familia en su conjunto. En el caso de que ya se viva bajo el mismo techo o que recién estén empezando a considerar esa posibilidad para resolver las necesidades familiares y financieras, es importante que se analice con franqueza y se llegue a un acuerdo sobre cómo manejar los asuntos financieros importantes, por ejemplo:

• ¿Cómo se manejarán los gastos del hogar? Por ejemplo, ¿contribuirán todos por partes iguales para pagar las cuentas? ¿cada uno pagará lo que pueda o cada uno se hará responsable de determinadas cuentas? ¿existe un presupuesto para el hogar? Dado que es posible que los diferentes miembros de la familia cuenten con distintos recursos y distintas necesidades y preferencias, ¿cómo se decidirá sobre los niveles de gastos discrecionales, especialmente los relacionados a servicios como cable e Internet, cuentas de teléfonos celulares, etc.?

La regla general es que cada hogar tenga un ahorro para emergencias, con una cantidad de dinero destinado a pagar entre 3 y 6 meses de gastos. ¿Tienen ambas familias o cada una de ellas un ahorro para emergencias? ¿Cuánto suma y qué período cubrirán esos ahorros actuales con lo que se espera gastar mensualmente? ¿Cómo se distribuirá la responsabilidad de aportar al fondo de manera regular para incrementar los ahorros? Este punto es especialmente importante en hogares con muchas personas a cargo, que no puedan trabajar o no trabajen y dependan de los pocos que sí trabajan.

¿Cómo administrará cada miembro de la familia sus necesidades bancarias? ¿Cada uno tendrá su cuenta bancaria individual, compartirán una cuenta o serán titulares conjuntos, o bien, una combinación de ambas?

• Si la familia va a compartir las responsabilidades del cuidado de los niños, ¿se espera que uno le pague al otro por su ayuda? Si es necesario que una persona ajena a la familia cuide a los niños, ¿quién le pagará?

Si el acuerdo sobre la vivienda se realiza para ayudar a un miembro de la familia a ahorrar dinero suficiente para mudarse, ¿cuáles son las expectativas sobre cómo ahorrará dicha persona? ¿Otros miembros de la familia contribuirán a los objetivos de ahorro de esa persona? ¿Cómo afectará o impactará esa situación en la capacidad de la persona para colaborar con los gastos de la casa? Si un integrante no puede pagar ahora pero consigue trabajo, ¿hay expectativas o algún acuerdo sobre cuánto devolverá esa persona al hogar?

Aún cuando esté haciendo un fondo común con los recursos de la familia de múltiples generaciones, tendrá que establecer ciertas normas para determinar cómo contribuirá cada miembro al ingreso familiar y cómo se pagarán los gastos en curso.

Además, dicho arreglo no significa que los miembros del hogar no tengan en cuenta las necesidades y objetivos de ahorro e inversión. Dado que es posible que se viva bajo el mismo techo debido a dificultades financieras o a contratiempos temporarios o permanentes en la vida de un miembro de la familia, se torna aún más importante pensar en maneras de crear la necesaria estabilidad financiera a largo plazo. Según sus necesidades financieras individuales y conjuntas, es posible que desee reunirse con un asesor financiero o un abogado para analizar su situación particular y conocer qué pasos financieros o legales podría dar para optimizar sus ahorros e inversiones futuras y proteger sus bienes actuales.

Del mismo modo, vivir en un hogar de múltiples generaciones no le asegura automáticamente que obtendrá la ayuda de los demás miembros de la familia en lo que respecta a su jubilación. La estructura y el entorno de su familia pueden cambiar y es posible que cuente con menos respaldo y menos recursos financieros combinados. O bien, es posible que siga viviendo con su familia nuclear y extensa pero que existan mayores presiones y necesidades financieras dentro de la familia. O es posible que tenga otras necesidades u objetivos para su jubilación (por ejemplo, la atención médica) que no puedan sostenerse sobre la base de los bienes familiares. Es importante que planifique y trabaje sobre sus objetivos personales de jubilación y no suponga que los demás serán capaces de respaldarlo financieramente cuando se retire. Conozca más sobre cómo crear un plan de inversiones y ahorro para su jubilación.

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