Astiz afronta justicia argentina a 32 años de crimen de monjas francesas

Alfredo Astiz, alias el "ángel rubio de la muerte", se sentará finalmente el viernes en el banquillo los acusados ante un tribunal argentino, a 32 años del crimen de dos monjas francesas y otros delitos de lesa humanidad perpetrados en la dictadura (1976/83).

Alfredo Astiz, alias el "ángel rubio de la muerte", se sentará finalmente el viernes en el banquillo los acusados ante un tribunal argentino, a 32 años del crimen de dos monjas francesas y otros delitos de lesa humanidad perpetrados en la dictadura (1976/83).El ex capitán de fragata, de 58 años, famoso en el mundo como autor del secuestro, torturas y muerte de extranjeros, ya fue condenado en ausencia a prisión perpetua en Francia e Italia y está encausado por la desaparición de la joven de origen sueco Dagmar Hagelin en 1977.Astiz enfrentará ahora a la justicia argentina junto a otros 18 militares que actuaron en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el más emblemático campo de exterminio del régimen, ubicado en la zona norte de Buenos Aires.Las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon y otros diez militantes humanitarios, entre ellos la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, fueron secuestradas en un operativo de la ESMA que se extendió entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977.El ex capitán de fragata había aprovechado su rostro aniñado y aire ingenuo para infiltrarse en la incipiente organización Madres de Plaza de Mayo, bajo el falso nombre de Gustavo Niño y haciéndose pasar por hermano de un desaparecido.Aquel 8 de diciembre, Astiz besó a sus víctimas para marcarlas ante un grupo comando de la ESMA que las secuestró, a la salida de una misa en la Iglesia de la Santa Cruz, donde solían reunirse en el barrio porteño de San Cristóbal.Ese "beso de la muerte" agrega un dato más a la leyenda negra de este hijo de un oficial de la marina originario de la ciudad balnearia de Mar del Plata, 400 km al sur, amante de la música clásica y del arte contemporáneo, según su biografía.Los restos de Duquet, Villaflor y otras tres militantes fueron identificados en 2005, recuperados en un cementerio público donde habían estado enterrados desde 1978, tras ser arrojadas al mar víctimas de los llamados "vuelos de la muerte". Domon sigue desaparecida.En 1978, Astiz estuvo en París para infiltrar a un grupo de exiliados argentinos que denunciaban en Europa los crímenes de la dictadura.Cuatro años más tarde, días antes de declararse la guerra de las Islas Malvinas fue enviado a las islas Georgias, también en disputa de soberanía con el Reino Unido, al frente de un comando de élite, pero se entregó a los británicos sin disparar un solo tiro.En los 90, estando vigentes las leyes de amnistía fue fotografiado en la playa y en traje de baño acompañado de bellas jóvenes.Pero una declaración periodística en 1998, en la que se definió como "el mejor preparado para matar políticos y periodistas", le costó la destitución militar y la condena a tres meses de prisión en suspenso por apología del delito.La anulación de las leyes de amnistía en el gobierno de Néstor Kirchner (2003/7) permitió la reapertura de la causa ESMA que llega a juicio este viernes tras dos sucesivas postergaciones: el 6 de octubre, porque el tribunal debía concluir otro juicio por delitos de lesa humanidad, y el 19 de noviembre por cambio de un juez.El traslado de Astiz el miércoles al hospital Naval desde el penal de Marcos Paz (40 km al sudoeste), donde cumple prisión preventiva desde hace dos años, prendió la luz de alerta, aunque una fuente del juzgado aclaró a la AFP que se trató sólo de un control de rutina sin consecuencias.El Tribunal Oral Federal 5 analizará también la desaparición del periodista y escritor Rodolfo Walsh y otros delitos cometidos contra 85 personas en la ESMA, por donde pasaron unos 5.000 opositores, de los cuales sobrevivió apenas un centenar.Allí funcionó además una maternidad clandestina donde daban a luz mujeres secuestradas, a las que les arrancaban sus bebés antes de hacerlas desaparecer.Durante las audiencias, que se estima se extenderán entre seis y siete meses, desfilarán unos 280 testigos.Unas 30.000 personas desaparecieron y unos 500 hijos de desaparecidos fueron robados y apropiados en la dictadura, según organismos humanitarios.l

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