Arias es blanco de críticas por parálisis en integración centroamericana

El presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, enfrenta críticas de gobiernos y políticos centroamericanos que le reprochan no hacer lo suficiente por salvar la integración del istmo, que vive su mayor crisis política en dos décadas.

El presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, enfrenta críticas de gobiernos y políticos centroamericanos que le reprochan no hacer lo suficiente por salvar la integración del istmo, que vive su mayor crisis política en dos décadas.Pese a su prestigio mundial, Arias enfrenta reproches de sus vecinos por varias razones, como haber suspendido la cumbre centroamericana programada para este mes en Costa Rica, que él debía encabezar como presidente pro témpore del bloque.Políticos centroamericanos lo acusan de estar interesado sólo en la integración económica, pues ella beneficia a Costa Rica que tiene la economía más próspera de esa región, pero oponerse a todo esfuerzo de unidad política.Arias "no está realmente interesado en la unidad centroamericana", dijo hace unos días el vicecanciller de Nicaragua, Manuel Coronel, haciéndose eco de las críticas del presidente Daniel Ortega.El proceso de la integración centroamericana vive su mayor crisis en dos décadas tras el golpe de Estado de junio en Honduras, que depuso al presidente Manuel Zelaya, pues todos los foros y órganos regionales han sido afectados, sin que ninguno de ellos haya contribuido a solucionar la crisis.El diputado izquierdista salvadoreño Shafick Handall, hijo del ex líder guerrillero, afirmó que Arias "en el fondo no está interesado" en la integración."Costa Rica utiliza la integración como un negocio, como un escenario que le permite estar negociando, junto a otros países del istmo, aspectos comerciales que ellos pueden explotar", dijo el legislador a la AFP. Panamá "está siguiendo el ejemplo de Costa Rica, alejándose de la integración regional", agregó.Algunos responsabilizan a Arias de dividir a Centroamérica al formar un frente con el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, adoptando ambos una actitud complaciente con el régimen de facto hondureño.Arias (cuyo partido es socialdemócrata, pero acusado de haber girado a la derecha) negó esta semana haber conformado un frente con Martinelli, aunque Panamá y Costa Rica son los únicos países de América Central que han reconocido las cuestionadas elecciones hondureñas de noviembre, ganadas por Porfirio Lobo.Costa Rica y Panamá se niegan a participar en algunos órganos del Sistema de la Integración Centroamericana, como el Parlamento Centroamericano (Parlacen) y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, respectivamente.Precisamente este viernes Martinelli firmó la ley que sella la salida de Panamá del Parlacen, dando otro golpe a la integración, pues acusa al foro de ser "inoperante y oneroso", críticas que comparte Costa Rica, que jamás se ha adherido a él.Sin embargo, el analista costarricense Rodolfo Cerdas cree que la actitud de Arias "es coherente con lo que ha sido la política histórica de Costa Rica", que "rechaza de manera rotunda la integración política, que trae aparejada la integración militar", pues el país abolió el ejército en 1948.Cerdas cree, no obstante, que la actitud de Arias también refleja sus ambiciones políticas."Arias quería ser el representante diplomático de toda Centroamérica hacia el exterior y también pretendía ser la bisagra política entre Estados Unidos y una América Latina muy revuelta (con muchos gobiernos de izquierda), algo totalmente imposible", dijo Cerdas a la AFP.Al final "Arias se ha quedado aislado en la región y entonces ha buscado la alianza con la derecha", agregó.

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