Argentino dice que ganó premio Tusquets de novela jugando a invertir roles

El argentino Sergio Olguín, galardonado esta semana con el premio Tusquets de Novela con "Oscura monótona sangre", dijo el miércoles en la Feria del Libro de Guadalajara que la posibilidad de jugar a invertir roles de víctimas y victimarios fue su motivación para escribir el relato.

El argentino Sergio Olguín, galardonado esta semana con el premio Tusquets de Novela con "Oscura monótona sangre", dijo el miércoles en la Feria del Libro de Guadalajara que la posibilidad de jugar a invertir roles de víctimas y victimarios fue su motivación para escribir el relato."Invertir los roles en cuanto a las víctimas y victimarios. Esto estaba en el núcleo de efervescencia a la hora de ponerme a escribir", explicó Olguín a la AFP.En la novela, un hombre rico irrumpe en una villa miseria para tener relaciones con una prostituta adolescente. Olguín aborda también en el texto la silenciosa presencia de los cartoneros en un barrio rico de Buenos Aires, y ambas situaciones desencadenan una serie de acontecimientos inesperados."Tenía ganas de contar esas historias desde un punto de vista diferente, donde se trata ese tema desde la irrupción de un personaje de clase media alta en un universo de gente pobre", señaló Olguín, en el marco de la Feria de Guadalajara (oeste), considerada el mayor evento editorial en español.Olguín, quien escribió "Oscura monótona sangre" en los primeros meses de 2009, no oculta que le molesta el tratamiento simplista que hacen los medios de comunicación de la violencia social, dejando de lado fenómenos que la alimentan, como la corrupción.El escritor se vale en el texto de referencias asociadas al cuento "Cabecita negra" del dramaturgo argentino Germán Rozenmacher, y a la película "After Hours" (Después de hora), de Martín Scorsese. Pero admite que su mayor influencia proviene del escritor belga Georges Simenon."Lo he imitado conciente y disfrutando cada plagio que le hecho", confiesa y se justifica al destacar su fascinación por la forma en que el belga "acompaña al protagonista a todas partes como si fuera una falsa tercera persona y esa ausencia de juicio moral que hay en la novela de Simenon, es lo que pobremente y falsamente traté de imitar".Olguín, de 42 años, periodista y escritor, usó el seudónimo de Obélix para concursar en el premio Tusquets, que el año pasado se declaró desierto y que antes obtuvieron el colombiano Evelio Rosero y el mexicano Elmer Mendoza.

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