Argentina emprende canje de una fracción de la deuda que tiene en mora

Argentina puso en marcha este jueves una reestructuración de la deuda que le quedaba en mora desde la operación de 2005, al enviar al Congreso un proyecto de ley que permite la reapertura del canje de bonos por al menos unos 20.000 millones de dólares.

Argentina puso en marcha este jueves una reestructuración de la deuda que le quedaba en mora desde la operación de 2005, al enviar al Congreso un proyecto de ley que permite la reapertura del canje de bonos por al menos unos 20.000 millones de dólares."La Presidenta (Cristina Kirchner) ha tomado la decisión de enviar al Congreso un proyecto que significa la suspensión temporal de la llamada 'ley cerrojo' (que impide al Estado reabrir el canje de 2005)", dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, en rueda de prensa.Boudou precisó que los títulos en mora en manos de los llamados 'holdouts' o bonistas rebeldes ascendían en 2005 a unos 20.000 millones de dólares, aunque los intereses devengados desde entonces podrían elevar la deuda a casi 30.000 millones, según cálculos de consultoras de mercado.Al respecto, el ministro aclaró que los tres bancos que Argentina contrató para la nueva operación, Barclay's, Citibank y Deutsche, "representan a inversores que poseen bonos por unos 10.000 millones de dólares"."Un 'piso' de aceptación del nuevo canje de un 60% (de los bonos en mora) sería una muy buena marca, aunque aspiramos al 100% porque es lindo resolver el problema completo", explicó.En 2005, Argentina logró una adhesión los acreedores por 76,15% para regularizar bonos por unos 81.800 millones de dólares con quitas de capital e intereses del 45% al 75%, lo que le permitió salir de la mayor moratoria de la era contemporánea declarada en la crisis de 2001.Los bonistas rebeldes de 2005, incluso los llamados 'fondos buitres', que compran títulos degradados para litigar contra países, vienen presionando mediante juicios en grandes plazas financieras o a través de organismos internacionales.Sin embargo, Boudou advirtió que "uno de los parámetros (de la ley) será que de ninguna manera el nuevo canje será más beneficioso en términos de valor presente que para los tenedores de bonos que participaron del canje de 2005".El alto funcionario dijo que "el canje se hará en términos ventajosos para Argentina".La reapertura del proceso sólo puede tener luz verde del Congreso para dejar en suspenso temporariamente los efectos de la denominada "ley cerrojo", sancionada durante el gobierno del marido de la Presidenta, Néstor Kirchner (2003-2007).El propósito de aquella norma era persuadir a los bonistas rebeldes para que no especularan o intentaran presionar al país.El alto funcionario recordó que todo canje "debe tener condiciones mejores para la Argentina que en aquella oportunidad (2205), lo que implica que la quita (de capital e intereses) no puede ser inferior al 65%"."Les vamos a dar una nueva chance (a los 'holdouts), pero con condiciones un poquito peores que en el canje anterior", precisó Boudou.Argentina pagó puntualmente este año compromisos globales de deuda por unos 20.000 millones de dólares y deberá afrontar unos 13.000 millones en 2010.El monto global de la deuda argentina asciende a unos 145.000 millones de dólares, que representan un 50% del Producto Interno Bruto."El sentido de este canje es retornar al mercado de capitales, para potenciar al crecimiento, el empleo, y ser una señal muy fuerte para el sector privado", afirmó.Salvo este excedente de deuda con acreedores privados, Argentina sólo tiene un caso pendiente con el Club de París de potencias prestamistas, por unos 6.500 millones de dólares.

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