Alerta máxima en Bagdad por el temor a atentados con coches bomba

Las fuerzas de seguridad iraquíes cerraban este martes el acceso a muchas partes de Bagdad y procedían a minuciosos registros, tras recibir informaciones sobre la eventual presencia de coches bomba, afirmaron responsables militares. El centro de la capital estaba paralizado y sólo quedaba abierto un puente sobre el río Tigris, según periodistas de la AFP.

Las fuerzas de seguridad iraquíes cerraban este martes el acceso a muchas partes de Bagdad y procedían a minuciosos registros, tras recibir informaciones sobre la eventual presencia de coches bomba, afirmaron responsables militares. El centro de la capital estaba paralizado y sólo quedaba abierto un puente sobre el río Tigris, según periodistas de la AFP.Las fuerzas de seguridad "adoptaron medidas de seguridad preventivas en el marco de una operación de búsqueda en la mayoría de los barrios de Bagdad, que frenan la circulación", declaró a la AFP el portavoz del mando militar de la capital, Qasem Ata.Un responsable del Ministerio de Defensa confirmó que tenían informaciones sobre la presencia de varios coches bomba. "Hay temores sobre la entrada de vehículos bomba y el mando general de las fuerzas de seguridad dio la orden de cerrar todas las entradas de la capital", explicó.En contraste con los embotellamientos de tránsito que habitualmente bloquean Bagdad, numerosos iraquíes se desplazaban a pie en las primeras horas de la mañana, mientras varios helicópteros sobrevolaban la capital.Los insurgentes y la presunta red terrorista Al Qaeda cambiaron recientemente de táctica y decidieron atacar a los símbolos del poder, en lugar de tomar como blanco a las comunidades del país y tratar de lanzar nuevamente una guerra entre las diversas confesiones religiosas.El 19 de agosto, el 25 de octubre y el 8 de diciembre pasados, coches bomba a menudo conducidos por suicidas atacaron los Ministerios de Exteriores, Economía y Justicia, la gobernación de Bagdad y un gran tribunal, dejando al menos 386 muertos y 1.500 heridos. Tras esos ataques, el Gobierno iraquí decidió reforzar la seguridad en la capital y volvió a instalar decenas de barreras de control en lugares estratégicos, bloqueando al mismo tiempo muchas calles.

Más noticias

0 Comentarios